lun. Abr 27th, 2026

La semana pasada se llevó a cabo en la blanca y hermosa ciudad de Mérida, Yucatán, la octogésimo sexta reunión anual de la Asociación de Bancos de México (ABM), conocida como la “Convención Bancaria”. Si bien Mérida ya había sido sede de este evento hace aproximadamente dos décadas, para los asistentes habituales esto significó un cambio relevante luego de que por más de veinte años consecutivos –salvo en 2021 por la pandemia–, la convención se llevara a cabo en el Hotel Princess de Acapulco. Mérida es una de las pocas ciudades de nuestro país que creo que tiene la infraestructura para recibir a los más de mil congresistas, disertantes y demás invitados que asisten regularmente cada año. Creo que fue una gran elección desde la capacidad del aeropuerto y la cantidad de vuelos, hasta la oferta hotelera alrededor de un centro de convenciones de clase mundial. Asimismo, la oferta gastronómica no tiene igual. No niego que se extrañaba el hermoso puerto de Acapulco, pero estuvo muy bien por ser un cambio, que rompe paradigmas y nos permite ampliar fronteras y formas de pensar, sobre todo en un mundo cada vez más cambiante y en un país con tanta necesidad de inclusión y bancarización. Felicito a los organizadores de la Convención en ABM por haber asumido el desafío del cambio.

Normalmente el evento trata de enfocarse en temas estructurales a nivel global, para encontrar oportunidades, en medio de los desafíos que se presentan. Sin embargo, un tema ampliamente discutido fue la situación por la que atraviesa el sistema financiero a nivel mundial con el reciente colapso de dos bancos en Estados Unidos (“Silicon Valley Bank”, 16 de marzo), así como el impacto en First Bank. Republic en EE.UU. y el banco suizo Credit Suisse. Sin embargo, no creo que esto haya opacado el espíritu de la convención, no solo por el clima soleado en Mérida, sino afortunadamente porque se aprovechó como una oportunidad para resaltar la fortaleza y solidez de los bancos mexicanos. Luego de la crisis de 1994-1995 (“’Crisis del Tequila’ en México 1994-95″, 30 de agosto de 2022), el sistema financiero mexicano tuvo que crear e implementar regulaciones muy restrictivas para evitar que algo similar surgiera de nuevo. Así, no solo se percibe que el problema de los mencionados bancos es acotado -sobre todo porque no existe una red de derivados exóticos como la Crisis Financiera Global de 2008-2009 y por las decisivas y oportunas acciones realizadas por las autoridades en UU. y Suiza–, pero México fue el primer país del mundo en cumplir con los requisitos de capital y liquidez de los llamados acuerdos de “Basilea III”, con índices de capitalización que superan significativamente o incluso duplican o triplican los requisitos mínimos.

Esta convención se tituló “Retos y Oportunidades: Inclusión, sostenibilidad y deslocalizacióny contó con la participación de oradores de talla mundial como Raghuram Rajan, ex Gobernador del Banco de la Reserva de la India, ex Economista Jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) y actualmente Profesor de la Booth School of Business de la Universidad de Chicago – quien ofreció su visión sobre el crecimiento económico mundial–, Brett King, ‘futurólogo’ de talla mundial, especializado en banca y autor del libro Bank 4.0 y Hillary Clinton, exsecretaria de Estado, exsenadora y exprimera dama de Estados Unidos. Además de la presencia del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, así como de las autoridades financieras, los presidentes de directorio y directores generales de la mayoría de los bancos de nuestro país y otros ejecutivos bancarios e instituciones que apoyan al sector bancario. .

Asimismo, se realizaron conferencias sobre innovación, la inserción de México en el mundo y varios paneles de discusión sobre perspectivas sociopolíticas, inclusión de género, la integración de políticas ESG (Environmental, Social and Governance o ESG en inglés) y de perspectivas económicas, en el cual tuve la oportunidad de participar, junto a Valeria Moy –Directora General del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO)–, y Carlos Serrano –Economista Jefe de BBVA México–, moderado por Gaby Siller, economista Head of Base Bank. Tocamos seis canciones: (1) Situación que atraviesa el sistema financiero mundial; (2) tipo de cambio peso-dólar; (3) el crecimiento económico de México ante el abanico de posibilidades frente a la recesión o la próxima no recesión en Estados Unidos; (4) deslocalización; (5) inflación y política monetaria en México; y (6) Finanzas públicas. Me pareció una charla amena y productiva, pero eso lo dejo a juicio del público que nos honró con su tiempo para escucharnos.

En resumen, considero que el balance de la Convención fue positivo y, lo más importante, me permitió resaltar la solidez y fortaleza del sistema bancario mexicano y, a su vez, tratar temas estructurales de gran relevancia para la industria (además de permitiéndome ver a muchos amigos tanto del sistema financiero, el equipo de autoridades, la prensa y algunos oradores, a quienes les tengo un profundo cariño).

* El autor es Economista Jefe para América Latina del banco Barclays y miembro del Comité de Ciclos de Dating de la Economía Mexicana.

* Las opiniones expresadas en esta columna son personales.

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