dom. May 17th, 2026

Mucho se ha dicho en los últimos meses que la oposición está dormida, que no sirve para nada, que no hay nadie que tenga un liderazgo medianamente aceptable, que AMLO los tiene acorralados y que no existe nada más. tapas. Casi todo es cierto, pero no se aplica en todo momento ni de forma conjunta. Ya hemos visto que la oposición despierta y que se empieza a ver que hay vida en lo que, en efecto, desde hace dos años es un panteón.

Cada vez que llega la época electoral, el ambiente político se divide. La división implica una especie de pleito, que va desde la discusión conceptual hasta el agravio personal, según el momento y los personajes que formen parte del pleito, ya sean institucionales o domésticos. Para describir esa época, nuestros medios de comunicación se sirven del lugar común de criticar el pleito como si la diferencia fuera mala; que, por un lado, porque si hay un acuerdo general es el dedo, el monobloque, la imposición de criterios de una cúpula por encima de la militancia o incluso de la ciudadanía -elevada en estas materias a una quimera que está más allá de la sabiduría y el profano

Son waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas gritaban los medios. Y es cierto, pero había que acoger la demanda, que es una señal de movimiento y de búsqueda de una decisión. La política es un pleito, las elecciones son el mayor pleito, ¿cuál es el problema? De hecho, si no hay pleito, es difícil que haya candidatos si se apunta más de uno.

El pleito, la discusión, no es símbolo de ruptura; si sabes dar de manera ordenada, es la forma de acordar unas determinadas coordenadas de acción. Los partidos de oposición necesitan dar muestras de vida para tirar del foco. Y son muchas las actividades que se pueden realizar: pasarelas, conferencias, soliloquios, debates, vídeos, tiktoks –que incluyen bailes y exhibiciones que pueden rayar en el ridículo–, tuits, mensajes, amenazas, intercambios epistolares o abiertamente críticos. En definitiva, será difícil que se marquen diferencias si no se hace de alguna forma mostrar quién es mejor y por qué.

El tapas están en ello Por supuesto que están en la conversación pública: hasta la semana pasada eran los únicos que estaban y que llamaban la atención. Una vez pasados ​​los anuncios de las firmes intenciones de concursar, ahora viene lo que es el pleito y ahí es donde tapas: en denunciar favoritismos, en pedir un método de selección parejo, en diferenciar unos de otros. Y lo han dado todo. Y lo que viene no será un intercambio de flores.

No ha pasado nada más en el PAN entre Lilly Téllez y Santiago Creel. Es para marcar diferencias y posiciones. Muy al contrario de quienes creen que la discusión sobre las cualidades y defectos de cada candidato es un error; lo que pasa es que luego participas en la conversación pública y, cuanto más pública, más interesante. Por supuesto, la ropa sucia se lava en casa, pero si quieres que te elijan en la calle, mejor que salgas a caminar, que te vean y que te conozcan con lo bueno y lo malo; y cada votante decidirá.

No hay candidato sin pleito. Y el que quiera competir pasará por uno. Bienvenidos al pleito, que no debe ser monopolio del Presidente y su tapas.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *