
Según los expertos, estas piezas pueden convivir en una misma estancia pero hay que tener en cuenta el montaje y la armonía.
“Sí, pueden compartir el mismo espacio o estar en la misma área, para eso es muy importante la curaduría, cómo lo haces ver, y el montaje, a qué altura se coloca. debe ser un hilo conductor y algo que tiene que ver con el espacio arquitectónico es la secuencialidad, entro y qué veo”, comentó el arquitecto Francisco Elías, fundador y director de Elías Group.
Según el arquitecto, las grandes obras de arte se montan en los amplios salones, por lo que el salón es una buena opción para colocar esculturas de gran formato, si el espacio lo permite, así como pinturas o fotografías, cuya importancia debe ser Poseer estos elementos es un significado para aquellos que los apreciarán.
“No hay juicio ni regla de oro, lo que se suele utilizar es que las obras de arte grandes se montan en salas grandes, donde la gente las vea, entonces yo te diría que en un salón o en un recibidor grande son ideales”, explicó el arquitecto.
Por otro lado, la iluminación de esta zona, cuanto más natural, mejor. Una pintura o escultura reflejará la esencia del artista y nos permitirá apreciar los detalles más delicados.
materialidad de convivencia
Un concepto de gran valor en el mundo del arte es el soporte. Tanto para artistas plásticos, interioristas y arquitectos, es de suma importancia tener un resultado favorable en términos de impacto visual.
“Es fundamental lograr la convivencia respecto a la materialidad, tanto de la obra de arte como de los elementos arquitectónicos, e identificar qué obra puede convivir bien con un determinado material construido. Quizás una pieza de acero pueda montarse en un muro de hormigón. con lo que se enviará un mensaje de solidez y fortaleza.
“Una pieza de acero montada sobre vidrio puede provocar inquietud, inestabilidad o riesgo. En cuanto a las piezas grandes se envía un mensaje de monumentalidad, de totalidad, de potencia, pero no quiere decir que lo grande sea mejor o que lo pequeño sea aclaró el más pobre Elías.
Sin embargo, añadir cuadros coloridos resulta ser un buen recurso para aportar armonía y dar ese toque de sorpresa al entrar en el hogar.
“Creo que las paredes y los colores le dan calidez al espacio, se siente más hogareño. El color decora, alegra. Si la pieza se va a ahogar porque el espacio es pequeño o si nada se ve un poco porque el espacio es un muro muy grande, mejor no lo pongas porque no se va a lucir”, explicó Olinka Domínguez, artista plástica.
EL IMPARCIAL, ahora en su versión en web online, es el periódico líder al Noroeste de México y en Sonora, con una cobertura informativa oportuna y veraz en materia de noticias de actualidad y relevantes.
