jue. Abr 23rd, 2026

En 2018, López Obrador ganó las elecciones, por mucho, porque se le consideraba un extraño al sistema de partidos. No lo estaba, por supuesto. Había sido miembro del PRI y del PRD, y fundó Morena, pero su eterna actitud de confrontación fue interpretada por muchos como una señal de no ser parte de ella, de estar realmente al margen.

Si bien los temas de la elección fueron la inseguridad y la corrupción, y ofrecieron algo en ambos casos (la desaparición casi inmediata de ambos flagelos), no creo que importara mucho el programa. Menos aún influyó la pobreza y la desigualdad, que tanta gente ha insistido en que fueron decisivas. No hay razón para ello. La desigualdad había disminuido desde 1995, y la pobreza también, incluso con el bajón de 2009. Ninguno de estos temas estaba en la mente de los votantes, salvo un pequeño grupo que atribuía a López Obrador posiciones progresistas que nunca ha tenido.

La limpieza que hicieron las televisoras y los compadres empresarios fue muy relevante, pues poco antes, López Obrador era el político con más negativos del país. Su intención de ser considerado forastero pasó, y la rabieta de 2006, repetida en 2012, se ganó el desprecio de muchos. Para 2018, sin embargo, ya se había vendido como pragmático, estratega, estadista y algunas otras facetas que tampoco ha tenido nunca.

Conviene recordar esa elección, y para entender bien por qué ganó López Obrador, imaginar la elección de 2024. Como el proceso empezó demasiado temprano, incluso fuera de los tiempos que la ley contempla para ello, ya veo a muchos compañeros que empiezan a campañas directas, como muchos de nosotros dirigimos partidos de fútbol, ​​desde el sillón de la casa. Académicos, columnistas, empresarios, formadores de opinión en redes, todos ya tienen la receta para que gane uno u otro candidato. Recomiendan de quién rodearse, de qué temas tratar, con quién debatir, y ya empiezan a pedir detalles concretos de cómo gobernaría cada uno de ellos.

Dudo que eso tenga algún sentido, aunque seguramente habrá una fuerte competencia entre egos por el puesto. A partir de 2008, a nivel mundial, los partidos políticos comenzaron a perder fuerza y ​​sus planes y programas dejaron de interesar a los votantes. Poco después, alrededor de 2015, comenzó el declive de la democracia, también a nivel global. Los políticos exitosos no fueron los que tenían las mejores ideas o planes, los mejores equipos o asesores, sino los que podían ser considerados outsiders, forasteros.

A juicio de esta columna, el origen de este cambio ha sido la transformación de la comunicación, que ahora nos permite estar conectados entre millones de personas, no todos recibiendo una señal (televisiva o periodística), sino cada uno emitiendo y recibiendo. Las redes, entonces. Esta transformación ha hecho que ahora no haya temas realmente nacionales, sino una infinidad de temas de nicho: ciclistas, corredores, paseadores, amantes de perros o gatos, defensores del clima o la naturaleza, además de diferentes orientaciones sexuales o de género.

En este contexto, los partidos políticos no han sido capaces de transformarse al ritmo necesario. Siguen proponiendo ideas nacionales, que cada vez tienen menos audiencia. Sus candidatos, en consecuencia, apenas superan unos puñados de votos. Los que vienen de fuera, como Trump, Bukele, Boris Johnson o López Obrador, sin limitarse a la ropa, prometen a cada grupo lo que quiere oír, sin importar que esas promesas sean incompatibles. Por eso son demagogos, populistas… y exitosos.

Así que no espere escuchar planes y programas detallados, estrategias a largo plazo, ofertas concretas, para los próximos meses. Lo que veremos será un candidato ofreciendo continuar con la destrucción de este sexenio y otro proponiendo detenerlo y en su lugar construir. Uno que representa la continuidad, y otro que ofrece la ruptura, que viene de afuera. Eso es todo. Y es suficiente.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *