
Presidente de Bursamétrica
En colaboraciones anteriores, hemos centrado nuestro análisis en los factores que están contribuyendo a la reactivación de la actividad económica y la persistencia de la inflación subyacente en Estados Unidos, y también hemos discutido sus principales riesgos. Ahora nos centraremos en México.
A primera vista, a México le está pasando lo mismo que a Estados Unidos, está creciendo por encima de lo esperado, con un desempleo mínimo, con una inflación subyacente muy alta. Pero tus circunstancias son muy diferentes a las de tu pareja. Parece lógico afirmar que el desempeño de México es resultado de su integración con EE.UU., pero no es sólo por eso.
¿Cómo se explica el crecimiento anual de 3.6 por ciento del PIB de México en este primer semestre? Al observar el crecimiento de los sectores, sorprende el crecimiento anual del 4,0 por ciento en el sector de servicios en el segundo trimestre. Los servicios son el mercado interno, representan más del 60 por ciento del PIB, lo que aparentemente tiene poco que ver con la economía estadounidense.
Si miramos los datos de inflación recientes, a julio, el sector de servicios es el que muestra la inflación más alta, con lo que la inflación subyacente se mantiene muy alta. Si echamos un vistazo al mercado laboral, en los últimos 12 meses se han creado más de 805.000 empleos formales y la tasa de desempleo ha caído a un mínimo histórico de 2,7 por ciento de la PEA.
La explicación racional de este comportamiento del mercado interior debe buscarse en primer lugar en el lado de la inversión. El gasto de inversión comenzó a disminuir desde las amenazas del presidente Trump de retirarse del TLCAN. En el informe del IFB de mayo pasado, se muestra un crecimiento de 15,1 por ciento anual en el gasto de inversión en su conjunto, con un incremento de 17,7 por ciento real anual en gastos de maquinaria y equipo, y de 12,9 por ciento real anual de aumento en gastos de construcción, dentro del cual la construcción no residencial crece 24,1 por ciento real anual. Si cruzamos estos datos con los de la balanza comercial de junio, que son más recientes, las importaciones de bienes de capital crecen a una tasa anual de 28 por ciento en dólares. Es decir, hay inversión en manufactura, probablemente relacionada con la deslocalización y en construcción, tanto de plantas industriales como de obra pública.
La Secretaría de Economía informó que en el primer semestre del año México recibió 29 mil millones de dólares de IED. De este monto, 22 mil millones corresponden a reinversión de utilidades. Sólo 7.000 millones corresponden a inversión en adquisición de activos y creación de empleo.
Por el lado de las exportaciones, los totales de junio pasado crecieron 1,1 por ciento anual, las exportaciones no petroleras 3,7 por ciento y las automotrices aumentaron 9,5 por ciento anual. Todavía tenemos un beneficio del crecimiento del mercado norteamericano. En turismo el año pasado tuvimos 42 millones de visitantes, aunque creció a dos dígitos respecto a 2021, y en 2023 podríamos superar las cifras del año anterior, aún estamos lejos del máximo alcanzado en 2019. El crecimiento estimado por el INEGI para el turismo el PIB en el primer semestre es de 8,4 por ciento real anual.
Remesas familiares: otro motor del crecimiento son las remesas, que ante la caída del tipo de cambio han ido aumentando en dólares desde un promedio de remesa de US$300 hace unos años, a US$380 por remesa. El flujo mensual ha promediado 5.600 millones de dólares, equivalente a 67.000 millones anuales. Más del 6,0 por ciento del PIB.
Todos estos factores nos ayudan a explicar el crecimiento que está experimentando la economía mexicana y por qué existe una presión inflacionaria en los precios de los servicios, que mantiene alta la inflación subyacente. ¿Qué tan sólido es este crecimiento?
México tiene todo para crecer a tasas mucho más altas de forma permanente. Desafortunadamente, su modelo económico siempre ha sido inconsistente e inconsistente, y eso le ha dado un crecimiento anémico y endémico. Totalmente insuficiente para reducir la desigualdad, y aprovechar su potencial de manera óptima.
De acuerdo con la encuesta que publica mensualmente el Instituto Mexicano de Contadores Públicos en su Indicador de Confianza Económica de México, el principal factor que afecta hoy a los negocios es la inseguridad, que afecta a casi todo el territorio nacional y a todos los ámbitos de la actividad económica. Junto a esto, la falta de un estado de derecho, el bajo nivel educativo, la insuficiencia de agua y energías renovables, las deficiencias en la infraestructura de comunicaciones, puertos y vías de comunicación, un esquema tributario poco competitivo, un sistema financiero poco eficiente, y corrupción, se presentan como los principales riesgos que afectan el clima de negocios en el país.
METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.
