jue. Ago 27th, 2026

En su conferencia de prensa del martes pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que los ministros, magistrados y jueces del Poder Judicial deben ser elegidos por voto directo de los ciudadanos y por eso, en septiembre de 2024 enviará una iniciativa al Congreso para reformar el judicial.

Luego dijo que “como establecía la Constitución Liberal de 1857, en tiempos del presidente Juárez, que los ministros eran elegidos por el pueblo…”.

AMLO olvida que el pueblo ya elige a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), de manera indirecta, ya que el Presidente de la República, elegido por el pueblo, es el encargado de nombrar a los ministros, con la aprobación de las dos terceras partes de los senadores, también elegidos por el pueblo.

Y olvida también lo que dice la Constitución de 1857 en su artículo 92: “Cada uno de los individuos de la Corte Suprema de Justicia durará en su cargo seis años, y su elección será indirecta en primer grado…”.

Una elección indirecta de primer grado es aquella en la que los ciudadanos no votan directamente por un candidato, sino que eligen representantes que a su vez elegirán al candidato final.

Francisco Ramos Quiroz, profesor investigador titular de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en su libro “La designación de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el Congreso Constituyente de 1916- 1917” (Biblioteca Virtual Jurídica del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, 2018), señala que “Los constituyentes de 1856-1857 mostraron confianza en la elección que haría el pueblo mediante elección indirecta en primer grado, pues como refiere Francisco Zarco , al respecto se mencionó en el Congreso Constituyente: “No hay que temer que (…) la Corte será invadida por abogados y charlatanes y los juristas serán excluidos. No, el pueblo elegirá entre los más dignos y abogados honestos (…) y, si alguna vez se equivocan mandando a un imbécil a la Corte, como suelen hacer en otros lugares (…) los buenos serán reelegidos, los malos no se perpetuarán en el banquillo”.

Los buenos deseos de Zarco fueron precisamente eso, como escribió años después el gran abogado liberal Emilio Rabasa en su libro “La Constitución y la dictadura, estudio sobre la organización política de México” (Tip. Revista de Revistas, México 1912): “La elección popular no es hacer buenos nombramientos, sino traer funcionarios a los poderes públicos que representen la voluntad de la mayoría, y los magistrados no pueden, sin prostituir la justicia, ser representantes de nadie ni expresar o seguir la voluntad ajena o la propia.

Años después, Félix F. Palavicini, diputado constituyente por Tabasco en 1917, escribió en su “Historia de la Constitución de 1917”: “Es absurda la elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia hecha por el pueblo (…) Los magistrados siempre Han sido el resultado de una elección fraudulenta, de un brebaje electoral hecho por el Ejecutivo en el Ministerio del Interior”.

En este asunto me convencen más los argumentos de Rabasa y Palavicini que los de Zarco y Andrés Manuel.

Twitter: @ruizhealy

Facebook: Eduardo J Ruiz-Healy

Instagram: ruizhealy

Sitio: ruizhealytimes.com

Leer la nota Completa

El Imparcial

By El Imparcial

EL IMPARCIAL, ahora en su versión en web online, es el periódico líder al Noroeste de México y en Sonora, con una cobertura informativa oportuna y veraz en materia de noticias de actualidad y relevantes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *