CANNES (EFE).— Cuando Ester Expósito leyó el guión de “Perdidos en la noche”, lo tuvo claro: papeles así no se dan todos los días. Juan Daniel García Treviño en 2019 trabajaba en una empresa de casting pero terminó siendo contratado.
Estas jóvenes estrellas de España y México dan un salto en su carrera con su primera película en Cannes.
“Me encantó la historia. El hecho de que fuera Amat (Escalante, director) también, solo por eso ya lo habría hecho. Mónica es un personaje muy especial y cuando lo leí dije ‘esto es otra cosa, estos personajes no salen todo el tiempo’”, recuerda Expósito en una entrevista en una terraza con vistas a La Croisette, donde el equipo atiende la rueda de prensa. día después del estreno de la película mexicana.
Para García Treviño, la clave también fue el director —un veterano del festival francés—, pero su llegada al proyecto seleccionado para la sección Premiere de Cannes fue casi por casualidad.
“Yo no hacía casting para la película”, explica el actor y cantante sobre los días en que trabajaba como respuesta a la búsqueda de actores que realizaba el cabo Escalante.
Le encantó el proyecto, pero no se le pasó por la cabeza que pudiera formar parte de él. “Pero por cosas de la vida, Amat siempre me miraba”, explica el actor.
“Perdidos en la noche” cuenta la historia de Emiliano (el personaje interpretado por García Treviño), un joven de origen humilde cuya madre está desaparecida en un pueblo en crisis debido a la llegada de una empresa minera internacional para explotar los recursos locales. Todas las pistas apuntan a un hecho de violencia policial relacionado con los Aldama, una adinerada familia de artistas cuya hija, Mónica, es actriz y cantante con miles de seguidores en las redes sociales.
“Es una chica con un lado oscuro porque ha vivido cosas duras”, dijo Expósito, y aseguró que no tiene nada que ver con otros papeles de hija adinerada que ha interpretado en el pasado, como su Carla en la serie de Netflix. Serie “Élite”. “Creo que no tienen nada que ver con los personajes”, confirmó. De todos modos, la “niña rica” se interesa por Emiliano —quien tiene novia y lo que realmente quiere saber es si el cadáver de su madre está en un pozo en la casa Aldama— cuando comienza a trabajar como “mesero de todo” en la lujosa propiedad A la policía, que más que proteger a la población protege a los ricos y las multinacionales con impunidad para aplicar la fuerza, ella sabe que no puede ir.
Para García Treviño, esa parte de convertirse en un “buscador” de la verdad —aunque la califica de “extremadamente complicada”— fue la parte que más le atrajo del personaje, con quien ve similitudes porque Emiliano es un chico de “la pueblo” y él es un chico de “barrio”.
Pero aunque el tema de la violencia policial es el que enmarca la trama, Escalante toca en “Perdidos en la noche” un abanico de temas difíciles de enumerar por completo. Sin dejar de lado la denuncia pero con un trabajo menos duro que otros en su carrera, el cineasta guanajuatense también habla de la hipocresía del mundo del arte, el #MeToo, las sectas y la religión, la salud mental y la explotación de los recursos naturales, entre otros temas.
La madre de la familia Aldama, interpretada por Bárbara Mori, y el padrastro, Fernando Bonilla, son artistas con una relación complicada que mezcla pasión, hipocresía y hasta roza el abuso.
Los efectos de la fama y la exposición a través de las redes también juegan un papel en esta historia, algo con lo que las dos jóvenes estrellas, de 23 años, ya tienen que lidiar.
“Al principio puede ser agobiante y si no lo gestionas bien nunca deja de serlo. Pero bueno, es un efecto secundario de esta profesión. Puede ser. En mi caso lo fue”, admitió Expósito.
“Estoy bien”, respondió García Treviño, haciendo gestos de victoria y haciendo sonreír a su compañero de reparto.
Diario de Yucatán. Es un periódico nacional de méxico, ofrece información diversa y acertada de la vida peninsular de la región. Ahora en su versión digital llega más lejos y puedes ver noticias incluso internacionales.
