mié. Abr 15th, 2026

Como he comentado en notas anteriores, la metodología utilizada por la Secretaría de Hacienda para contabilizar la deuda pública del sector público federal (gobierno federal más organizaciones y empresas) y que es la que incluye en sus comunicados oficiales, corresponde a una concepto de deuda “neta”, diferente al concepto de deuda neta que se incluye en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Fiscal, y diferente al concepto de deuda neta autorizado por los Diputados en la Ley Federal de Ingresos, ya que esta autorización para contratar más deuda, se establece como “neta” de amortizaciones de deuda, y se señala específicamente que el monto de mayor deuda neta a contratar NO incluye colocaciones de deuda cuyo objetivo sea amortizar deuda antigua.

Por ejemplo, si el Tesoro, o cualquier Agencia o Empresa del Sector Público Federal desea reestructurar una deuda, y se endeuda para pagar la deuda anterior, la nueva deuda NO incrementará el saldo de lo que deben, ya que lo ingresado se aplicó al pago de pasivos, quedando el saldo insoluto adeudado igual.

Bueno, en el caso de las estadísticas que reporta la Secretaría de Hacienda, en el apartado de Deuda Pública, que incluyen en sus informes al Congreso, el dato de deuda “neta” que reportan para el Gobierno Federal, se determina restando al saldo que adeudan, la disponibilidad de efectivo en la Tesorería de la Federación, por lo que reportan un dato de deuda “bruta” (que es la buena) y otro dato de deuda “neta”, descontando el dinero disponible que tienen en efectivo, y es lo que utilizan como dato oficial.

Es como si usted, amable lector, sacara un crédito personal y por ahora no lo gastara, y lo guardara en su chequera, y al hacerlo (sin gastar el dinero todavía) afirmara que su deuda “neta” es CERO, ya que el saldo de tu chequera se resta del saldo de tu crédito, como puedes ver?

De esta manera, en el último informe financiero, con datos a octubre de este año, la deuda “neta” del sector público federal se reporta en $14,691.5 mil millones de pesos, mientras que la deuda “bruta” alcanza los $15,368.7 mil millones de pesos, es decir , hay una diferencia entre estas deudas de $677,200 millones de pesos, que el gobierno federal tiene en efectivo, y esa deuda aún no gastada, que representa el 2.1% del Producto Interno Bruto, de deuda ya contraída, que no reportan.

Ahora, para 2024, el Congreso de la Unión ya aprobó deuda neta adicional (neta de amortizaciones de deuda) por la friolera de $2,520.6 mil millones de pesos, o $2,520 millones de pesos, que es el monto solicitado por el Ejecutivo Federal y está registrado en el artículo 2 del la Ley Federal de Ingresos, y se compone de una autorización al Gobierno Federal para contratar más deuda en 2024 por un monto total de $2,297.8 miles de millones de pesos, mientras que a Pemex se le autoriza a contratar $201.9 miles de millones de pesos, y a la CFE un mayor monto de deuda. por $20,9 mil millones de pesos, por lo que la deuda total del sector público presupuestario (interno más externo) aumentaría el próximo año en 7.3% del PBI proyectado para 2024.

Si los requerimientos financieros proyectados por el Ejecutivo Federal para 2024 ascienden a $1,864.9 mil millones de pesos, ¿por qué solicita autorización al Congreso para aumentar la deuda pública federal en $2,520.6 mil millones de pesos? ¿Qué le dejaría un remanente de ingresos de $655,7 mil millones de pesos SIN ASIGNACIÓN DE GASTO en el presupuesto de gastos autorizado?

Además, si a octubre de este año TESOFE reportara disponibilidad de efectivo por $677.2 mil millones de pesos de deuda ya contraída pero no gastada, y para 2024 recibirían ingresos adicionales por $655.7 mil millones de pesos, esto generaría una “alcancía”. “de más de $1,330 millones de pesos!!!! cantidad que podría utilizarse para “lubricar” el voto ciudadano a favor del partido en el poder, y/o para el “año hidalguense”, ya tradicional en nuestro México.

Finalmente, de asignarse todo el financiamiento autorizado para el próximo año, equivalente al 7.3% del PBI, la deuda bruta alcanzaría alrededor de $18,2 mil millones de pesos al final del sexenio, cuando a fines de noviembre de 2018, cuando se aprobó el nuevo Al asumir la administración, la deuda bruta era de sólo $11,200 millones de pesos, por lo que en este sexenio la deuda bruta del sector público federal se habría incrementado en $7,000 millones de pesos y alcanzaría el 52.7% del PIB en 2024, cuando ha sido Dijo hasta la saciedad que La deuda NO HA AUMENTADO.

Y la guinda del pastel es que si calculamos la deuda a contraer, como proporción del gasto neto aprobado, $28 pesos de cada $100 que se gastarán en 2024, se pagarán con más deuda, lo que nos debe llamar a reflexionar sobre la urgente necesidad de reducir el gasto público federal, y no utilizar esto como justificación de que se necesita una reforma fiscal para darle más dinero al gobierno.

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Metro

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