
Enrique García, cofundador y gerente de DignifAI, empresa estadounidense que contrata a estos “grabadores de datos”, explica que no hay nada inteligente en la inteligencia artificial.
Desde su lanzamiento a finales de 2022, el chatbot inteligente conocido como ChatGPT ha sido un tema recurrente en la conversación pública. Mientras unos lo admiran como un logro tecnológico, otros expresan preocupación por las posibles consecuencias de su uso.
Gran parte del debate se ha centrado en las posibles aplicaciones de esta herramienta, que tiene la capacidad de responder a casi cualquier pregunta y generar textos que parecen haber sido escritos por un ser humano.
Algunos se preguntan si los estudiantes podrían usar ChatGPT para hacer su tarea o si los políticos podrían usarlo para escribir sus discursos.
Sin embargo, las preocupaciones sobre el impacto que podría tener ChatGPT en el mercado laboral también han sido objeto de discusión. Existe el temor de que esta máquina pueda realizar en cuestión de segundos tareas que millones de personas realizan hoy en día, lo que podría resultar en la Perdida de trabajo.
El lado oscuro de ChatGPT
La creación del programa de inteligencia artificial ChatGPT ha generado revuelo y ha puesto sobre la mesa una polémica que ha pasado desapercibida para muchos. Esta es la “fuerza laboral oculta”, como la llama la organización sin fines de lucro Partnership on AI (PAI), que entrena sistemas de IA y sin el cual sistemas como ChatGPT no existirían.
La mayoría de estos trabajadores son subcontratados por grandes empresas de tecnología, que a menudo están ubicadas en países pobres del Sur Global. A menudo, estos trabajadores son etiquetadores de datos (etiquetadoras de datosen inglés) que identifican información, como texto, imágenes y videos, y le dicen al programa qué es qué.
Este proceso, conocido como “enriquecimiento de datos”, es fundamental para que la IA comprenda qué es cada cosa y aprender en qué contexto usarla.
En la industria tecnológica, esta tarea se considera fundamental para el desarrollo de la IA, pero, irónicamente, los enriquecedores de datos constituyen el eslabón más pobre de la cadena productiva de las grandes empresas. empresas de tecnología.
Según Partnership on AI, estos trabajadores a menudo enfrentan condiciones de trabajo precarias, lo que podría ser el resultado de los esfuerzos para ocultar la dependencia de AI en esta gran fuerza laboral al celebrar las ganancias de eficiencia logradas por esta tecnología.
Enrique García, cofundador y gerente de DignifAIuna empresa estadounidense que contrata a estos “grabadores de datos”, explica que no hay nada inteligente en la inteligencia artificial.
La IA tiene que aprender a medida que se entrena, y para ello se necesita la ayuda de los seres humanos. ChatGPT utiliza alrededor de 175 mil millones de “parámetros” o variables para decidir qué responder a una pregunta, y utiliza información obtenida principalmente de Internet. Pero para poder distinguir los contenidos, la IA necesita referentes “enseñados” por seres humanos.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Inteligencia artificial imagina cómo sería John Lennon si viviera hoy (FOTOS)
HoyCripto, es sitio un web dedicado a compartir lo último en noticias e información relacionada con criptomonedas, NFTs y Metaverso en general.
