Dentro y fuera del boxeo, la vida de Rodolfo González Es digno de una novela. Se trata de un juego de fortuna, que va desde casi alcanzar un campeonato mundial hasta sobrevivir a siete accidentes mortales, entre apuñalamientos y accidentes de tráfico. Hoy, purga uno sentencia de 52 años, en el Penal de Oriente.
“Esta ha sido mi vida, todo caos, pero siempre hacia adelante. Sí me pongo triste, pero sé que Dios tiene un plan para mí y por eso no me detengo”, explicó El Gato, apodado por la agilidad en sus movimientos y la velocidad de los golpes que daba en el ring. .
Desde pequeño encontró su salvación en el deporte de los puños. Hoy, a sus 65 años, tiene su penitencia en esta disciplina, impartiendo clases a sus compañeros de prisión.
Nació en la colonia Romero Rubio, en la alcaldía Venustiano Carranza, en la CDMX. A los 14 años descubrió el poder de sus puños, cuando llegó a casa y noqueó a su padre, la misma persona que le enseñó a lanzar un puñetazo, pues encontró a su madre y a sus hermanas heridas. De niño trabajó como jornalero vendiendo periódicos y limones; También tiró basura en un mercado, pero nada como ponerse guantes.
Casi dos décadas después de su jubilación, en entrevista con El Heraldo de MéxicoRecordó los episodios más importantes de su vida, como cuando hizo las pruebas para ingresar al comité olímpico mexicanodonde llegó al equipo de élite.
El destino le llevó a debutar antes ir a los juegos olímpicosy después de 20 peleas ya peleaba por un título mundial (ligero, en 1981), contra Claude Noël, de Trinidad y Tobago. Así, logró comprarle una casa a su madre y cumplir la promesa que ella le había hecho, pero a medida que su carrera despegaba, los accidentes minaron su camino.
Primero destrozó un coche deportivo y fue declarado muerto en el lugar. Cuando su padre fue a buscarlo Servicio Médico ForenseYa en la plancha, El Gato se negó a morir, pero tenía un pulmón colapsado y una pierna rota.
Pese a ello, volvió a abrirse camino y competir en otro campeonato, aunque esta vez perdió ante el italiano Francisco Oliva (superligero, en 1987).
Lo apuñalaron por la espalda, se cayó de un árbol sosteniendo un pájaro para su madre, tuvo un accidente en moto y hasta un cristal que se desprendió de una ventana casi lo mata. Aun así no se jubiló…
Como si fuera poco, desafió al estadounidense Roger Mayweather (superligero), tío del multicampeón Floydpor la corona mundial, pero perdió por nocaut técnico (1988).
“Creo en la suerte y en Dios, porque él también me tiene aquí para algunas cosas. Así como he sido, como soy, he ayudado mucho a la gente. No soy malo, incluso soy ruidoso”, describió el ex boxeador.
“Pido vivir un poco más, terminar mi vida con mi familia y hacer algo por ellos, porque yo también he cambiado”, concluyó El Gato González.
Por Erika Montoya
Fotos: Daniel Ojeda
MAAZ
El Diario Heraldo de México, es un sitio web de Heraldo Media Group, su lema es: “la evolución de esta casa editorial a una multiplataforma que integra a un diario impreso, digital, televisión y radio… somos la H que se lee, ve y escucha”.
