
Luisa González (45 años) y Daniel Noboa (35 años) competirán por la presidencia de Ecuador, luego de que obtuvieron la mayoría de los votos en la primera vuelta (33% y 23%, respectivamente).
Luego de una intensa, violenta y sin precedentes campaña electoral, este domingo Ecuador finalmente elegirá un nuevo presidente entre la abogada correísta Luisa González y el empresario Daniel Noboa.
Quien obtenga la mayoría de los votos no gobernará el país durante cuatro años, como suele ocurrir, sino hasta mayo de 2025, fecha en la que el actual presidente debía finalizar su mandato. Guillermo Lasso.
En mayo pasado, Lasso convocó a elecciones anticipadas tras decretar por primera vez en la historia de Ecuador la “muerte cruzada”. Este recurso provocó la disolución de la Asamblea Nacional, que, en ese momento, proponía la destitución del presidente mediante impeachment.
Tanto la primera vuelta electoral, el pasado 20 de agosto, como las elecciones de este domingo se producen en medio de uno de los crisis más profundas lo que ha pasado el Ecuador en su historia reciente.
El nuevo presidente recibirá a un país azotado por violencia y crimen organizadoque mostró su peor cara precisamente en esta campaña presidencial, con el asesinato de uno de sus candidatos al cargo, Fernando Villavicencio, el pasado agosto.
Según las últimas encuestas, es difícil predecir quién será el ganador. Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en que existe un importante grado de incertidumbre y volatilidad que se explica, en parte, por el elevado número de indecisos.
Una ola de violencia golpea a Ecuador.
Pero ¿qué factores pueden inclinar la balanza? ¿Y en qué posición se encuentra cada uno de ellos ante esta compleja elección?
Aquí te lo contamos.
Corresismo versus anticorrelismo
Si bien la situación que vive el país no tiene precedentes, en esta segunda vuelta hay un escenario que se repite: el enfrentamiento entre un candidato correísta versus otro que suma el apoyo del anticorreísmo.
Rafael Correa, quien gobernó Ecuador entre 2007 y 2017, dejó un legado en el país que generó acérrimos seguidores y detractores.
Luisa González, que obtuvo el 33% de los votos en la primera vuelta y podría convertirse en la primera mujer elegida presidentaRepresenta a Revolución Ciudadana, el partido de Correa.
Daniel Noboa, quien obtuvo el 23% de los votos y podría ser el presidente ecuatoriano más joven de la historia de este país, cuenta con el apoyo de los críticos del ex presidente.
Hace dos años, el escenario era muy similar. El correísmo -liderado por Andrés Araúz, actual candidato a vicepresidente de González- ganó en primera vuelta gracias al “voto duro” que tiene este grupo, pero perdió la presidencia cuando todo el anticorreísmo se agrupó detrás de Lasso.
“Se ha creado una imagen completamente negativa de Correa como figura y creo que eso puede afectar a Luisa González”, explica a BBC Mundo. Raúl SalgadoDoctor en Ciencias Políticas y académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en Quito.
La política ecuatoriana de los últimos 16 años ha estado marcada por una división importante en torno a una figura: la del expresidente Rafael Correa.
Salgado recuerda que en las elecciones que dieron ganador a Lasso, en abril de 2021, el El descontento con el correísmo fue decisivo.
Esta vez, el fenómeno podría ayudar a Daniel Noboa, pese a que se ha presentado como una alternativa que aspira a superar las etiquetas de correísmo o anticorreísmo.
En este punto coincide Pablo OspinaHistoriador y profesor de la Universidad Andina Simón Bolívar.
“En esta elección serán muy importantes los votos de rechazo, el malestar que los candidatos causen en el electorado. Y en ese campo Daniel Noboa tiene ventaja porque hay un rechazo hacia Rafael Correa que es muy grande”, le dice a BBC Mundo.
Así, se piensa que el empresario podría atraer los votos de cristian zurita (el candidato que reemplazó a Fernando Villavicencio), quien representó la tercera fuerza más votada en la primera vuelta (con 16%) y que planteaba una clara oposición al correísmo, así como a otros candidatos minoritarios.
Maquinaria electoral del correísmo
Pero ser correísta también tiene sus ventajas.
No debemos subestimar el tremendo “Estructura política” que el correísmo tiene detrás, dice Franklin RamírezSocióloga e investigadora del Departamento de Estudios Políticos de Flacso en Ecuador.
Y es que Revolución ciudadana Tiene la bancada más grande de la Asamblea Nacional, tiene varias alcaldías (entre ellas Quito y Guayaquil) y 9 prefecturas, entre ellas Guayas, Pichincha y Azuay.
El correísmo tiene una estructura política muy fuerte electoralmente, dicen los analistas.
Luisa González no sólo tiene a sus espaldas esta maquinaria electoral sino también una núcleo duro de votantes leales al movimientolo cual fue clave para su alto apoyo en la primera vuelta.
“En términos de dinámica electoral, la figura de Correa sigue atrayendo fuertes votos, lo que permite que cualquier candidato que lo represente obtenga, de entrada, un 32 o 33% de apoyo”, le dice Ramírez a BBC Mundo.
“Hay una estructura del movimiento, de la organización política con presencia electoral, de carácter nacional que es muy fuerte. No es un líder con un discurso, hay una organización muy importante debajo”, añade.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que ampliar ese apoyo puede ser un desafío.
¿Y Daniel Noboa?
Noboa, por otro lado, no tiene una estructura política fuerte detrás.
Aunque es hijo de dos políticos muy conocidos en Ecuador – Álvaro Noboauno de los hombres más ricos del país y candidato presidencial en varias ocasiones, y de Anabella Azínmédico, asambleísta y legislador de la última Asamblea Constituyente-, el candidato a la presidencia Tiene apenas dos años de experiencia como asambleísta.
Además, cuenta con el apoyo de un movimiento llamado Alianza Nacional de Acción Democrática (ADN) que fue creado recientemente para esta candidatura y que incluye a agrupaciones como el PID (Pueblo, Igualdad y Democracia) y Mover, donde se reunieron exmiembros del correísmo tras la ruptura del expresidente Lenin Moreno con Correa.
“Noboa no tiene nada parecido a lo que tiene Luisa González. No tiene alcaldes, no tiene colaboradores. Ha mencionado posibles ministros, todos ellos empresarios. Pero no tiene experiencia en gestión pública”, dice Pablo Ospina.
Raúl Salgado afirma que, eventualmente, esto podría convertirse en un problema si logra triunfar este domingo, tal como lo fue para Lasso quien batalló con el Congreso durante gran parte de su mandato.
“No tener un apoyo político fuerte ha sido un problema grave para Lasso. Noboa, sin el apoyo de la Asamblea Nacional, podría ser una continuación de esa inestabilidad”, indica.
El expresidente de Ecuador, Guillermo Lasso, no logró terminar su mandato.
Para Franklin Ramírez, esa idea ha calado en el electorado.
“Él (Noboa) no ha podido revertir el discurso continuista de Lasso, esa idea de que representa un grupo económico, una élite, que se va a apoyar en esos mismos hilos y en el aparato anticorreísta pero sin estructura política propia”, explica.
Sin embargo, Noboa ha negado que represente a la derecha y ha asegurado que su voto es de izquierdas y centroizquierda.
Además, los analistas advierten que, a efectos electorales, ser identificado como una cara nueva y alejado de los sectores políticos tradicionales también puede ayudarle.
“En la primera vuelta, el cansancio de los polarización política. Logró alejarse de esa polarización y no tuvo un discurso beligerante. Creo que esa es su gran virtud”, afirma Ramírez.
Por otro lado, Noboa -que proviene de una familia que ha hecho su riqueza con base en el negocio agrícola- ha logrado posicionarse como un candidato enfocado en la maltrecha economía del país.
Se ha llamado a sí mismo el “presidente de empleo” y ha prometido que atraerá comercio e inversiones.
Y la comunidad empresarial parece apoyarlo.
“Todo gobierno debe tener la capacidad de convencer y reunir a determinadas potencias, incluido el sector bancario y financiero. Y Noboa los tiene detrás”, dice Raúl Salgado.
“Esta capacidad es difícil para Luisa González por sus políticas fiscales que no interesan al sector económico”, añade.
Pero sus años de experiencia en la administración pública juegan a favor del candidato correísta, algo que Noboa no tiene y que tampoco tuvo Guillermo Lasso.
Partidarios de Daniel Noboa.
Ignorancia
Hay un punto que juega en contra de ambos candidatos: su relativo desconocimiento entre los ecuatorianos.
Así lo afirma el académico Franklin Ramírez.
“Ambos provienen de la Asamblea Nacional pero no tuvieron un papel importante. “Noboa tuvo los reflectores por ser ‘hijo de’ pero no fue un líder notorio, y Luisa González no fue una figura destacada ni asumió el liderazgo del bloque”, comenta.
Pablo Ospina, por su parte, dice que ambos “son débiles desde ese punto de vista”.
“Lo que pasa es que Luisa González lo compensa con la estructura que tiene detrás. Y realmente no sabemos nada sobre Noboa”, añade.
Lo anterior tal vez explique por qué debates presidenciales han sido especialmente importantes en estas elecciones.
En la primera, realizada antes de la primera vuelta presidencial, Noboa sorprendió y, para muchos, fue el gran ganador, al punto que algunos aseguran que eso alteró el rumbo de la campaña.
Mientras que en el debate posterior, previo a la segunda vuelta presidencial, fue González quien obtuvo una mejor evaluación en general.
Sin embargo, los expertos coinciden en que el gran desafío para quien triunfe en estas elecciones será construir mayorías.
También darle certeza a los ecuatorianos en un momento tan complejo como este.
Con eso, quizás, podrían lograr la reelección en 2025.
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