mar. Abr 21st, 2026

Desde 2022, el peso mexicano ha sido una de las monedas que más se ha apreciado frente al dólar estadounidense. Este contraste ha llevado a algunos comentaristas a describir a nuestra moneda como el “super peso” e incluso asociar su desempeño con la fortaleza de la economía mexicana.

Ante esta valoración, conviene preguntarse, en primer lugar, si realmente el peso es fuerte y en qué sentido. Los datos sugieren precaución al celebrar la fortaleza.

El valor del peso se puede consultar internamente, en términos de su poder adquisitivo, utilizando el INPC. La inflación en México ha sido un fenómeno constante, que se ha acentuado desde 2021.

Como resultado, un peso en enero de 2023 compraba 13,5 por ciento menos que dos años antes, 26,5 por ciento menos que seis años antes, y por lo tanto, porciones decrecientes en comparación con años cada vez más remotos. El continuo deterioro del poder adquisitivo del peso contradice cualquier noción de fortaleza monetaria interna.

Asimismo, el valor del peso se puede definir internacionalmente, en términos de otra moneda. Debido a la relación económica de México con Estados Unidos y el dominio mundial de este país, el punto de referencia obvio es el dólar.

Una disminución en el tipo de cambio del dólar en términos de pesos (TDC) implica una apreciación del peso, y un aumento, una depreciación. Dado que puede ser canjeado, respectivamente, por una mayor o menor cantidad de dólares, la jerga común caracteriza la apreciación como un “fortalecimiento” del peso y la depreciación como un “debilitamiento”.

Cabe señalar que ambas nociones toman como punto de partida una determinada fecha, por lo que no son absolutas, sino relativas a la referencia seleccionada, la cual, si se altera, puede cambiar el diagnóstico. Por ejemplo, a principios de marzo de 2023, el peso estaba “más fuerte” que en cualquier fecha desde mayo de 2018, pero “más débil” que en cualquier día durante 1995-2015.

En segundo lugar, también es interesante preguntarse si la reciente apreciación del peso genera un beneficio para la sociedad. La pregunta es relevante porque el lenguaje común es engañoso. Con el “fortalecimiento” del peso, es común hablar de un TDC “mejor” y la mejora parece indicar un efecto positivo para todos.

No existe una relación clara entre los movimientos del tipo de cambio y el bienestar económico. Lo que sí se produce son efectos diferenciados entre grupos de personas o empresas. Por ejemplo, una apreciación del peso favorece a los importadores al abaratar los bienes y servicios extranjeros, y perjudica a los exportadores porque encarece sus productos para los compradores extranjeros. Lo contrario sucede con una depreciación. Una dicotomía similar puede surgir para deudores y acreedores en dólares.

Por lo tanto, no se puede concluir que un cierto nivel de TDC sea “deseable” o “indeseable”, sin asociarlo a un grupo específico. Dentro del régimen de libre flotación en el que opera la economía mexicana, lo más apropiado es hablar de una TDC “más baja” o “más alta”, no de “mejor” o “peor”.

Finalmente, cabe preguntarse si la apreciación del peso refleja una mayor fortaleza económica. Cabe recordar que la TDC es un precio relativo que se determina por la interacción de la oferta y la demanda de dólares que enfrenta México.

Como en el caso de cualquier producto, a medida que cae la TDC, es de esperar que aumente la cantidad de dólares demandada por México y disminuya la cantidad que los tenedores de esa moneda están dispuestos a ofrecer.

Una forma de representar la apreciación del peso es imaginar un aumento en la curva de oferta mayor que el de la demanda. Lamentablemente, no es posible determinar con certeza cuáles podrían ser los factores que impulsarían el mayor dinamismo de la disponibilidad de divisas. Algunas de ellas podrían ser ajenas a México, como la menor aversión al riesgo global, y otras, internas.

Dentro de este último, no se puede descartar la mayor proactividad del Banco de México, en comparación con el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, en el endurecimiento monetario para combatir la inflación. Criticarlo por haber contribuido posiblemente al fortalecimiento del peso, bajo el argumento de que esto perjudica el crecimiento económico, pareciera desconocer el objetivo prioritario de ese banco central, así como las experiencias negativas de estancamiento económico con inflación descontrolada.

Si bien algunos aspectos internos, como el mencionado, podrían estar influyendo en el aparente mayor atractivo internacional de México, esto no implica que la economía mexicana sea más sólida. Las crecientes deficiencias gubernamentales en materia de estado de derecho, seguridad pública, apertura a la inversión y reglas de juego, entre otras, representan una fragilidad que limita cada vez más las posibilidades de progreso.

Ex Vicegobernador del Banco de México y autor de Economía Mexicana para Desencantados (FCE 2006)

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *