
CIUDAD DE MÉXICO.- En la entrevista realizada por investigadores de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal a Margarita María Ochoa, 72 años, revela los momentos de angustia que vivió durante el secuestro, el asesinato de los hermanos Tirado y su esposo.
Actualmente, son 5 personas arrestadasvinculado a proceso y condenado a prisión preventiva por el asesinato de la familia Tirado.
Día del secuestro de Margarita y asesinato de los hermanos Tirado y su tío:
A las 2 de la tarde, Azuher subió a pedirle al esposo de Margarita que moviera su auto por falta de espacio que impedía al técnico arreglar correctamente una lavadora.
Azuher miente para que Margarita salga de la casa y sea emboscada:
Minutos después, Azuher volvió a subir, advirtiendo a Margarita que José se había caído y se había lastimado la rodilla, pero cuando salió, la mujer encontró a su esposo amarrado, con la cara vendada, y un grupo de 8 a 10 personas con la cara tapada. cubierta, que se abalanzó sobre ella.
La familia fue amordazada, torturada con descargas eléctricas y cortes, vendados los ojos y amenazada con un cuchillo en el cuello.
Dos días secuestrados que fueron eternos para su familia y para ella:
El secuestro comenzó el viernes 16 de diciembre a las 2 de la tarde y terminó el domingo 18, cuando la policía llegó a allanar la casa donde vivían.
Comienzan con pequeñas laceraciones en el cuerpo y amenazas:
Margarita relata que todo comenzó con amenazas y unos cortes en el dedo meñique y la planta del pie izquierdo, posteriormente la llevaron con su esposo a otra habitación, él estaba tirado en el piso y ella postrada boca abajo sobre la cama.
Utilizan descargas eléctricas para obligarlos a dar datos bancarios:
Dos mujeres le colocaron un cuchillo en el cuello y le aplicaron descargas eléctricas para que les dijera sus datos bancarios, y en al menos una de sus cuentas retiraron alrededor de 6.900 pesos.
Los atacantes también intentaron obtener información bancaria de los sobrinos, pero como no tenían dinero, se escucharon ruidos más fuertes de agresión, además de algunas patadas, presumiblemente se defendían, además del sonido de alguien ahogándose.
Ella escucha que alguien ha muerto y amenazan con violarla:
También escuchó la voz de una mujer decir “este ya está muerto”, mientras alguien abría una bolsa de plástico y la arrastraba por el suelo, posteriormente cuando trasladaron a su esposo, aseguró que aún estaba vivo, pues escuchó un gemido. y luego nada.
Margarita fue mantenida bajo la custodia de un hombre, mientras que otro la amenazó con violarla, para evitarlo mencionó que no debía hacerlo porque “podría ser tu abuela“, el sujeto la ignoró y procedió a tocarla sexualmente.
Ella logra desatarse para escapar pero los secuestradores la atrapan nuevamente:
La mujer de 72 años logró desatarse, pero cuando intentaba llegar a la azotea para pedir ayuda, los atacantes la detuvieron, la ataron nuevamente y le taparon la cabeza con un paño que le distorsionaba la visión, lo único pudo distinguir que eran luces. de colores y proyecciones de figuras como Catrina, mientras son trasladados a un sótano en la planta baja.
Salvada por la llegada de la Policía que la encuentra atada a una silla:
El domingo 18, Margarita se sintió deshidratada por lo que pidió agua, los captores le dieron un vaso y unas rodajas de manzana, mientras Blanca curaba sus heridas en el pie izquierdo y dejaba que se bañara, momento en el que la mujer descubrió que tenía un herida en el lado izquierdo del pecho.
Mientras se bañaba, escuchó a Blanca decir que empezaba a asustarse y que quería deshacerse de las pruebas y que tenían problemas con los cuerpos. Una vez que terminó de ducharse, la ataron nuevamente a una silla de ruedas en la sala de la planta baja, horas después apareció la policía, dijo ella “EL PAÍS“.
¿Cómo vivían?
La vivienda era propiedad de los hermanos Ochoa, en la que solo vivía uno de ellos, pero falleció en mayo del año pasado, la fiscalía lo identificó con las iniciales CGOA. Mientras vivió fue atendido por la enfermera Blanca Hilda Ábrego.
Cuando murió el hermano de Margarita, ella fue a la ciudad de Hermosillo al funeral, donde habló con una amiga y el abogado de su hermano, quienes le recomendaron que se quedara en la casa hasta que resolvieran la herencia, porque la enfermera pensaba quedarse. con la propiedad
Blanca era la enfermera del hermano fallecido de Margarita, quien cobraba 1.800 semanales y podía vivir en casa con su hija Sally Mechaell Arenas, su yerno Azuher Lara, sus nietos Randy Arenas y un niño de 3 años. de quien se desconoce su identidad.
Origen de la disputa
La disputa por el domicilio comenzó en 2009, cuando el hermano de Margarita enfermó por primera vez, cuando Blanca le pidió a la mujer que firmara unos documentos reconociéndola como concubina de su hermano.
Blanca tenía la intención de cobrar una pensión por “ser viuda”, la mujer aceptó con la condición de que los firmaría hasta que muriera su hermano, cuando esto sucedió la enfermera afirmó que su herencia era la casa.
Cuando Margarita fue al banco a revisar el título de propiedad, se encontró con que su hermano le había otorgado una cuenta con 2.700.000 pesos y que la enfermera había dispuesto el dinero de otra cuenta.
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