
La IA generativa utilizada por OpenAI, Microsoft y Google utiliza el programa Large Language Models (LLM), un modelo de lenguaje que emplea un método de aprendizaje autosupervisado cuyo entrenamiento “requiere una gran cantidad de poder computacional”.
El inteligencia artificial generativodefinida por el profesor Marcelo Granieri como una rama de la IA enfocada a la generación de contenido original a partir de datos existentes, ha tenido gran éxito con el chatbot ChatGPT de OpenAI.
Incluso Bill Gates lo considera la segunda “demostración revolucionaria” en términos tecnológicos desde la creación de Windows.
El uso de la IA generativa ha llevado a la creación de otros chatbots conversacionales, como el de Microsoft en su buscador Bing y el de Google llamado Bard, lo que indica que esta tecnología está creciendo a un ritmo muy rápido. Sin embargo, esto podría tener graves consecuencias para el medio ambiente.
las repercusiones
Los chatbots creados a partir de IA generativa trabajan con centros de datos, que según Stackscale, son el lugar físico donde se encuentran los recursos necesarios de informática de la organización.
Los centros de datos albergan largas filas de computadoras avanzadas, cableado complejo y sistemas de refrigeración, que conforman la expresión física de lo que se conoce como “Nube“. Todos los datos necesarios para el funcionamiento de aplicaciones como Google Maps pasan por estos centros. Pero la IA generativa requiere un mayor esfuerzo computacional, es decir, más recursos y gasto energético.
El uso de Internet se ha multiplicado por veinte desde 2010 en todo el mundo, lo que ha provocado que actualmente entre el 1% y el 1,5% del consumo mundial de energía provenga de los centros de datos, según la Agencia Internacional de la Energía. .
Además, los centros de datos producen casi el 1% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. El La IA generativa podría aumentar aún más estos números en el futuroya que su desarrollo requiere “al menos cuatro o cinco veces” más esfuerzo computacional por cada búsqueda realizada, según el cofundador del centro de datos Qscale.
La IA generativa que utilizan OpenAI, Microsoft y Google utiliza el programa Large Language Models (LLMs), un modelo de lenguaje que emplea un método de aprendizaje autosupervisado cuyo entrenamiento “requiere una gran potencia computacional”, según Carlos Gómez Rodríguez. , Catedrático de Informática de la Universidad de A Coruña.
Esto se traduce en mayores costes energéticos y en un aumento de la huella de carbono. Según estimaciones científicas, entrenar el Chat GPT-3 con procesadores gráficos NVIDIA utilizados en cualquier centro de datos de Microsoft produciría 85.000 kilos de CO2, equivalente a la cantidad que produce un vehículo recorriendo 700.000 km, similar a la distancia de un viaje de ida y vuelta a la luna. en coche
En conclusión, aunque la IA generativa ha demostrado ser una herramienta útil en la generación de contenido original, su uso ha supuesto un mayor gasto energético y una mayor huella de carbono, lo que puede tener graves consecuencias para el medio ambiente.
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