
La Fiscalía estatal de Bolivia confirmó este miércoles la detención del político derechista Luis Fernando Camacho, quien es gobernador de la provincia de Santa Cruz desde 2021 y fuerte opositor del actual presidente, Luis Arce.
Camacho fue trasladado a La Paz, luego de su detención en Santa Cruz.
El gobernador está siendo investigado por su presunta participación en un supuesto conspiración durante los disturbios de 2019 que obligó a renunciar al entonces presidente Evo Morales.
Morales dijo en Twitter que, luego de tres años, Camacho finalmente “responderá por el golpe de estado que generó robos, persecuciones, detenciones y masacres al gobierno de facto”.
Finalmente, después de 3 años, Luis Fernando Camacho responderá por el golpe de estado que derivó en robos, persecuciones, detenciones y masacres del gobierno de facto. Confiamos en que esta decisión se mantendrá con la firmeza que demanda el clamor popular por la justicia.
? Evo Morales Ayma (@evoespueblo)
29 de diciembre de 2022
El expresidente es considerado un mentor del presidente Arce, ambos pertenecen al partido de izquierda MAS, mientras que Camacho lidera la alianza opositora de derecha Creemos.
El equipo del gobernador Camacho publicó un comunicado diciendo que las redes serán utilizadas para brindar “información oficial” y ha comenzado a utilizar el número #liberenaCamacho.
Los partidarios de Camacho han calificado la detención como un secuestro, mientras que el fiscal general boliviano afirmó que el detenido sabía de los cargos en su contra desde hacía varias semanas, según informó la prensa local.
Camacho fue escoltado a su llegada a La Paz.
¿Qué pasó en 2019?
En noviembre de ese año, el entonces presidente, Evo Morales, pasó de declararse ganador de las elecciones a denunciar un golpe de Estado y renunciar a la presidencia de Bolivia en menos de tres semanas.
El país enfrentaba una profunda crisis política que tuvo su detonante el 20 de octubre en las elecciones presidenciales, en las que Morales esperaba ser reelegido por tercera vez.
Esa noche, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) suspendió inesperadamente el conteo rápido con un 83% de escrutados y con una tendencia que apuntaba a una segunda vuelta entre el expresidente boliviano y el candidato opositor, Carlos Mesa.
Al día siguiente, ese conteo rápido, denominado Transmisión Rápida de Resultados Preliminares (TREP), se reactivó con un 95% de avance y con Morales ganando en la primera vuelta por estrecho margen.
Las sospechas suscitadas por los extraños movimientos del TSE llevaron a la oposición a denunciar un “fraude flagrante”.
Incluso, las misiones de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea pidieron una segunda vuelta.
Pero Morales insistió en que había ganado las elecciones y, en respuesta a las protestas de la oposición, llamó a sus seguidores a “defender la democracia” en las calles y detener un “golpe”.
Por supuesto, también aceptó que la OEA audite el escrutinio.
La OEA determinó que era estadísticamente improbable que Morales hubiera ganado por el margen del 10% que necesitaba para evitar una segunda vuelta electoral.
También aseguró que encontró registros físicos con alteraciones y firmas falsificadas. En un informe de 13 páginas, señaló que en muchos casos no se respetó la cadena de custodia de los registros y que hubo manipulación de datos.
Morales respondió con un comunicado a la prensa en el que, sin mencionar a la OEA y sin señalar la fecha, convocó a nuevas elecciones.
Pero a las pocas horas, y con la presión de las Fuerzas Armadas en su contra, renunció y abandonó el país.
Recuerda eso Puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

EL IMPARCIAL, ahora en su versión en web online, es el periódico líder al Noroeste de México y en Sonora, con una cobertura informativa oportuna y veraz en materia de noticias de actualidad y relevantes.
