
Para medir la presencia en la vida pública que ha ganado la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), basta con echar un vistazo a la prensa de ayer. Si dejamos de lado el bochornoso caso del plagio de la tesis de grado de la ministra Esquivel (ni hablar de su doctorado) y su litigio con la UNAM, tenemos huellas periodísticas sobre temas relevantes que merecen ser destacadas.
Por ejemplo, algunas portadas destacan la decisión de la ministra Loretta Ortiz de admitir una controversia constitucional presentada por el INAI. Pero, sobre todo, se destaca que negó la suspensión que permitiría a ese órgano constitucional autónomo reunirse con los cuatro miembros que han permanecido en su pleno. La negativa puede tener consecuencias para la garantía de los derechos humanos y, bajo esa premisa, podría haber procedido la suspensión, pero el ministro lo negó. Ahora habrá que esperar a que las salas o el pleno de la SCJN se pronuncien; pero, por ahora, seguirá teniendo efectos el efecto pernicioso del agravio causado por el Senado y el Presidente de la República. Sin quórum no habrá resoluciones del órgano que garantiza la transparencia y nuestro derecho de acceso a la información pública.
en el diario Milenio El mismo día podemos encontrar un interesante y polémico artículo del ministro Arturo Zaldívar titulado: “Por qué voté a favor de la Guardia Nacional”. Esta es su explicación de las razones que lo llevaron a votar con la minoría (3 votos) en la decisión adoptada por la Corte Suprema, el 20 de abril, por la que se declaró inconstitucional un paquete de reformas que transfirió el control operativo y administrativo de la Nación. Guardia a la Secretaría de la Defensa Nacional. La decisión es de suma importancia en el contexto actual y se trata de una de las políticas públicas que genera mayor preocupación en amplios sectores de la sociedad mexicana. Así, más allá de las razones del ministro, el artículo periodístico es sintomático de un momento histórico en el que las decisiones del Tribunal Constitucional son objeto de un escrutinio público y social sin precedentes.
No soy —y creo que nunca lo seré— un usuario de las redes sociales, pero sí sé que el tráfico de mensajes de todo tipo es intenso en torno a estas decisiones judiciales. Entiendo que no es nuevo pero sigue siendo inusual. Lo insospechado y muy preocupante son las manifestaciones en el sitio insultar al ministro presidente ya los ministros que votan decisiones que se oponen al gobierno. Lo que ha venido ocurriendo en la puerta de la SCJN es síntoma de descomposición y efecto de polarización. Nada bueno promete esa fórmula. Las portadas de algunos diarios del mismo día también dan cuenta de esta movilización de tintes fascistoides. Es difícil saber quién está detrás de la estrategia y tampoco es fácil medir su alcance, pero su carácter autoritario y antidemocrático es claro. Quienes la promueven son adversos a la distribución, limitación y equilibrio entre los poderes del Estado.
La reciente e inminente agenda legislativa augura una creciente tensión entre los poderes políticos y el Poder Judicial. Los primeros han decidido desafiar el marco constitucional con decretos legislativos plagados de irregularidades; y corresponde al segundo demostrarlo y sancionarlo. La tensión está latente y el enfrentamiento parece inevitable. No olvidemos que los caminos del “Plan B” en materia electoral aún son inciertos y que otros expedientes sobre las Fuerzas Armadas y órganos constitucionales autónomos —como el caso del INAI— siguen pendientes de estudio y sentencia.
Si, además, la mayoría política sigue aprobando reformas legales sobre la marcha y prescindiendo de trámites legislativos como viene haciendo estos días, el conflicto entre poderes podría aumentar. Ante el desafío de estas reformas, la SCJN —en atención a sus precedentes— debe decretar de plano su inconstitucionalidad; porque sin análisis, deliberación y negociación, no hay proceso legislativo digno de ese nombre.
Esperemos que el choque no desborde el frágil marco constitucional que, para bien o para mal, ordena nuestra convivencia.
METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.
