mar. Abr 7th, 2026

Canning, provincia de Buenos Aires.- Empapado y ronco, el “león” Javier Milei fue de un extremo al otro del templo y con sus brazos sacudió el espíritu guerrero de su pueblo con gritos de ¡libertad!, ¡libertad, carajo! , en este lugar ubicado en el corazón de la política clientelista del kirchnerismo.

Momentos antes del mitin, medio centenar de provocadores irrumpieron en la manifestación con piedras, huevos e insultos al candidato y a sus seguidores quienes repelieron la agresión con empujones y un canto que -más o menos- decía “Massa, basura, tú eres la dictadura”. ! “¡Massa, basura, tú eres la dictadura!”

Los piquetes de provocadores se retiraron con fuertes demandas de “¡vete, hijo de puta!”, “¡esto es territorio kirchnerista!” “¡Fuera!”, “¡Fuera!”, mientras los policías los empujaban a unos 100 metros de distancia, en la Avenida Presidente Néstor Kirchner, que es la ruta provincial 205, en el municipio de Ezeiza, a hora y media de la capital federal.

Junto al populoso municipio de La Matanza se encuentra Canning, donde ayer pisó Javier Milei con un sonoro mensaje para infundir coraje, bajo un aguacero torrencial y entre un amasijo de banderas amarillas con la melena del león, en esta zona brava donde vive la “madrecita”. de los pobres”, Cristina Fernández de Kirchner.

“¡No tengas miedo!”. “¡Salgan con decisión y voten!” “Quieren asustarnos, ¡viva la libertad, carajo!” dijo el candidato, ronco, con rugidos que realmente daban miedo.

La multitud, no numerosa (comparada con las 50 mil personas que se reunieron el día anterior en Rosario) pero abigarrada y valiente en ese terreno hostil, respondió con saltos y cánticos futboleros, de “¡Pon huevos, pon huevos libertarios!” ¡Pon tus huevos, libertario, pon tus huevos, porque el domingo tenemos que ganar!

Le pregunté a Griselda, una joven alta que se cubría de la lluvia con una bandera argentina, por qué había venido a la manifestación, si era arriesgada, y ella respondió sin dudar ni exagerar: “Vine por Argentina”.

-¿Para Argentina?

-Sí. Sigo a Milei desde 2016 y gracias a su asesoría financiera pude comprar mi casa. No da dinero, como lo hacen los gobiernos kirchneristas, pero nos enseña cómo hacerlo.

Es cierto que las clases online del profesor Milei, durante la pandemia, son un récord Guinness, con 10 mil conectados al mismo tiempo.

La calle es agua en charcos, piedras, cemento y algo de barro, por lo que Marcelo, de unos 30 años y conductor de maquinaria pesada, presente en el mitin con su esposa y su hijo de 10 años, afirma que “estamos aquí porque quiero cambiar”.

-Cambio de qué –le pregunto.

-Nosotros trabajamos (trabajamos), pagamos la mitad de nuestro salario en impuestos y ese dinerito le dan a los planificadores (que viven de los programas sociales). Pagamos impuestos y nos dicen que asfaltaron las calles y mira, es tierra. Puras mentiras. “Queremos un cambio”.

En el pabellón, Milei, con una chaqueta de cuero negra, empuja los brazos desde la cadera hasta los hombros, como un futbolista en el estadio para acompañar a las gradas, y desde abajo suena el coro de “Se siente, se siente, Milei es presidenta”. !”.

“¡Vamos león, vamos!”

“¡No dejes que Milei!”

Acelera el paso de un extremo a otro, como un felino enjaulado, y con un único rugido de “¡no te asustes!”, a Javier Milei le sigue el cariñoso grito de “¡pe-lu-cas!, pe -lu-cas!” !, pe-lu-cas!

En el mitin no hay discurso, sólo arengas de los candidatos, con frases cortas. “¡Venimos a defender las ideas de libertad!” Y desde abajo llega la respuesta “¡libertad! ¡libertad! ¡libertad!”

Un joven, casi un niño (aquí el voto es obligatorio para todos los mayores de 16 años), Omar, expresa que “Milei quiere mejorar el país. “Llevamos 100 años sin libertad”. Interviene Adriana, su madre: “Las cosas suben de precio cada día y el dinero que pagamos en impuestos se utiliza en bonos para comprar la fidelidad de la gente”.

Benjamín dice, con la camiseta de la selección argentina pegada a la piel y casi transparente por la lluvia, que “queremos un cambio, porque se roban todo y no asumen su responsabilidad”.

Dice más: “Aquí en el distrito de Ezeiza cuentan los votos. Son pura gente Massa” en los palcos.

Es cierto que en esta zona, con La Matanza, hay casi un millón y medio de votantes y la oposición no tiene representantes en todas las secciones. Corrijo: casi no hay ninguno. Es territorio kirchnerista.

Laura es enfermera, trabaja en el Estado y “vine aquí porque quiero vivir en un país como el pueblo. La única esperanza que tenemos es este hombre”, y señala hacia el templo donde Milei dice que “¡en los países donde hay libertad la gente vive 20 años más!” Y que “¡en los países donde hay libertad hay 50 veces menos pobres que donde no hay libertad!”

Cruzo hacia donde están los que arrojaron piedras y huevos a los asistentes al mitin para preguntar por qué lo hicieron.

-¡Déjalos ir! Aquí somos el brazo armado del kirchnerismo.

-¿Y que significa? -preguntó.

-No los vamos a dejar pasar. Quieren quitarle el apoyo a los jubilados, quieren privatizarlo todo, no lo vamos a permitir.

Un señor mayor, Alejandro, se apoya en dos muletas y tiene los pies descalzos hinchados: “Quieren que trabajemos todos, pero no todos podemos trabajar”.

Cae la noche en Canning y el león se ha ido, acompañado de su hermana, y la gente parece feliz en su evidente pobreza. “Estamos enojados porque Cristina (Fernández de Kirchner, la vicepresidenta) y Alberto (Fernández, el presidente) le han robado al país, nos tienen en la pobreza y quieren seguir gobernando”, dice una señora robusta llamada Constanza.

De regreso a Buenos Aires, Don José Antonio, el taxista que me acompañaba, dice que no sabe por quién votar. “Massa es malo. Milei asusta. Votaré por el menos malo”.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *