Gracias Señor por todos mis mañanas
hecho de luz, pájaros y viento.
Por la estrella sin número y sin dueño
¿Qué hiciste para que yo la mirara?
Por la cintura azul de las niñas,
y por la blanca frente del anciano,
y por el sueño que a veces sueño,
y por mi cuerpo gracias, y por mi alma.
Me has dado tanto, que soy tan poco.
Incluso te diste, nieve en el barro…
¿Qué para ti, Señor, no dejas nada?
Gracias, entonces, por mi mundo, niño loco.
Y gracias por mi vida. Y sobre todo,
Gracias porque he aprendido a decir: Gracias.
¡Nos vemos mañana!
EL IMPARCIAL, ahora en su versión en web online, es el periódico líder al Noroeste de México y en Sonora, con una cobertura informativa oportuna y veraz en materia de noticias de actualidad y relevantes.
