
Sin ocultar su fascinación por las imágenes de otros tiempos, un buen amigo cuenta cómo en un mitin electoral de Carlos Salinas, en Chalco, había una pancarta que decía: “Queremos promesas, no realidades”. De cara a 2024, la oposición debería pensar dos veces cómo escapará de ese adagio.
Tenemos entre manos el muy oportuno, a la vez que desafortunado, antiejemplo de Vicente Fox, quien cree que la antesala de la campaña es el momento de hablar del apoyo social a AMLO. Y para argumentarlo (es un dicho), decide insultar a quienes hoy reciben algún tipo de ayuda oficial.
No le falta nada a Fox. Pues sí, que siga declarando, pero dado que se trata de un asteroide cuya reaparición coincide con la irrupción de Xóchitl Gálvez en la carrera presidencial, la idea foxista (es otra palabra) lanza este mensaje claro a un sector clave en la elección:
“Ustedes, que son parte de cualquier familia donde se recibe ayuda del gobierno, saben que ya no la van a tener. Porque ya era bueno que se mantengan”. El expresidente lo dijo más patéticamente, pero eso en esencia comunicaba.
El mensaje del guanajuatense impacta en una población a la que el Presidente de la República lleva cinco años diciéndole desde el poder que forman la mejor gente del mundo, la más sabia, la más generosa, la honesta, la buena y… la más merecedora de apoyo.
Y ese mensaje ha sido puntual, reiterado y consecuente con políticas de dispersión de apoyos en efectivo para colectivos que nunca los habían recibido (adultos mayores que no eran pensionados), o que tenían acceso a algunos pero condicionados y no universales. Promesa y realidad.
El opositor Fox insulta a quienes reciben programas, el presidente López Obrador reitera que hará aún más por ellos y hasta les dará más dinero. ¿Qué tendría que hacer un candidato presidencial al respecto?
Adán Augusto López dio respuesta a esa pregunta este fin de semana: propuso que la pensión para los adultos mayores comience a partir de los 63 años.
Si ya había analistas preocupados por la viabilidad financiera de este programa, que cada año ha aumentado en el número de afiliados registrados y en el monto de la pensión, que subirá 25% en 2024, lo que propone el compatriota del Presidente -rebajar en dos años la edad mínima para calificar- haría aún más complejo el lastre de esa política.
La promesa de campaña del morenista queda ahí, como prenda en caso de que el electorado lo premie en la encuesta que se realizará para definir al abanderado de Morena. Pero como a diario se escuchan cosas peores del oficialismo, y Adán está muy por detrás de Claudia Sheinbaum en las encuestas, no hay que preocuparse demasiado.
Pero precisamente por eso, porque la oposición no es favorita en la competencia, se vuelve crucial cuestionar qué tipo de promesas, y qué tipo de realidades, escuchará el electorado de Xóchitl Gálvez, hoy la oposición con posibilidades reales de llegar a la papeleta.
La hidalguense no lo tiene fácil. Desde mañana le mentirán diciendo que quiere quitarle las prestaciones sociales (ayer lo volvieron a declarar en Palacio), y del lado de la oposición hay (demasiados) que creen que la mejor idea para salir adelante es contar todas las realidades (y todas juntas) de las malas decisiones de estos años, sin reconocer las malas decisiones de no pocos de los años anteriores a 2018.
Contra estas mentiras, y contra promesas de dudosa viabilidad, el candidato opositor deberá formular una atractiva plataforma electoral. Es mucho más fácil para aquellos que, sobre todo, venderán promesas y no realidades.
METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.
