mié. Ago 19th, 2026

Crecimiento económico respetable, aunque no espectacular. La inflación está cayendo y pronto habrá otro aumento de las pensiones de las personas mayores. El peso continúa fuerte, en parte impulsado por el petróleo. La inversión pública a todo vapor, buscando acabar con los elefantes blancos. Serán inútiles y perderán dinero, pero mientras tanto crean empleos e impulsan el dinamismo económico. Sin duda, en unas semanas se sumará otro aumento muy fuerte al salario mínimo.

No será el crecimiento del 6,0 por ciento prometido por el Procurador. Tampoco habrá un sistema de salud danés y mucho menos la corrupción habrá desaparecido, pero unos cuantos pesos extra en el bolsillo hacen maravillas para los votantes pobres. ¿Qué puede salir mal en 2024 para el gobierno y su candidato? Mucho.

Porque la Procuraduría sigue cediendo ante las mafias criminales y cediendo terreno. Quizás sus dirigentes quieran dar algunas lecciones a quienes aspiran a cargos públicos, para que sepan realmente quién manda en el país, no sea que empiecen a tener ideas de independencia o, peor aún, de no ofrecerles abrazos. Ya se sabe que son los expertos en tiro. ¿Una repetición de lo que ocurrió en 2021, incluso ampliado al nivel de 1994?

Porque el gobierno gastará el año como un marinero borracho, precisamente buscando congraciarse con los votantes. El déficit proyectado supera el 5,0 por ciento del PIB, el nivel más alto desde 1988. ¿Qué pasa si los elefantes blancos se salen de control? Porque el demagogo quiere cortar cintas y dar discursos, lo que significa que hay que acabar cueste lo que cueste, y esto último es literal.

Porque Petróleos Mexicanos es una bomba de tiempo. Para sorpresa de absolutamente nadie excepto el ingeniero agrónomo que dirige la paraestatal y quien la puso allí, la estrategia de rescatar la soberanía no funcionó. Después de montones de dinero, la producción no aumentó, la deuda no bajó y las refinerías siguen perdiendo dinero a raudales, además de que Dos Bocas va camino de costar tres veces lo proyectado originalmente. La Secretaría de Hacienda y Pemex están en un tira y afloja sobre quién paga la factura (servicio de la deuda) en 2024, y pueden reventar la liga, e incluso arrastrar hacia abajo la calificación crediticia del Gobierno Federal.

Porque habrá campaña presidencial en Estados Unidos y México será, una vez más, la piñata favorita de quienes buscan la Casa Blanca, sobre todo entre los republicanos y sobre todo de quien descaradamente inició esta forma de ganar votos: Donald Trump. Peña Nieto se puso en la lona y López Obrador hizo lo propio, con mayor abyección. A ambos los pisó con singular alegría y al segundo, como supuso, se duplicó.

Porque el autoritario quiere un segundo sexenio a través de su corcholata, y no hay duda de que gritará fraude si pierde, como siempre ha hecho. Pero ya no tiene que cerrar Reforma ni intentar rodear la Cámara de Diputados, pues ahora controla el Poder Legislativo aparte de las Fuerzas Armadas, a las que literalmente ha comprado. No tendría reparo en desatar una crisis constitucional, no le digáis que la ley es la ley. Quizás incluso él pueda ampliar su mandato.

Porque el peso se encuentra en un régimen de libre flotación y puede colapsar en cualquiera de los escenarios anteriores, y mucho menos en una combinación de ellos. Porque ya hemos vivido un año que se esperaba tranquilo y con un fuerte cierre de sexenio, y en cambio resultó una pesadilla: 2024 podría ser una repetición de 1994, el año en el que todo salió mal.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *