jue. Ago 6th, 2026

Esta semana, la Reserva Federal de los Estados Unidos decidió aumentar la tasa de interés objetivo en 25 puntos básicos, llevando la tasa a un rango de 5 a 5.25 por ciento anual, su nivel más alto desde 2007. Este aumento de la tasa era esperado por el mercado. Sin embargo, el El comunicado que anuncia la decisión y la conferencia de prensa de Jerome Powell sugieren que la Fed podría detener las subidas de tipos en el futuro.

Los últimos datos macroeconómicos respaldan este argumento. La economía se encuentra en una clara desaceleración, evidenciada por los datos del PIB del primer trimestre de 2023, que se expandió a un nivel inferior al esperado. Además de esto, los últimos datos de empleo de abril muestran que se crearon más puestos de trabajo de los esperados. En otras palabras, el mercado laboral se mantiene resistente incluso con una menor tasa de crecimiento económico. Por último, la tendencia de la inflación persiste a la baja y los últimos datos de precios al productor sugieren que esta tendencia se mantendrá en el futuro.

Así, parece que la subida del tipo de interés de mercado en mayo fue la última en un futuro próximo e incluso algunos analistas apuntan a que el próximo ajuste podría ser a la baja. No debemos cantar victoria ya que aún queda mucho camino por recorrer en un entorno donde la inflación persiste en niveles muy por encima de la meta objetivo de la Reserva Federal, es decir, el 2 por ciento.

Para los mercados financieros, esta pausa supone un esperado alivio tras un 2022 de importantes pérdidas para este sector, debido a la importante contracción de la liquidez. Lo mismo puede decirse de los mercados de criptomonedas que están altamente correlacionados con el sector bursátil. Para el dólar, significa que los inversionistas buscarán alternativas de inversión en mercados con mayores tasas de retorno y con tasas de interés reales positivas. En otras palabras, aumentará el apetito por el riego, lo que ayudará a la apreciación del peso entre muchas otras monedas.

Si bien esta pausa es bienvenida para el sector financiero, no debemos descuidar al sector real. Es muy evidente que comenzará a ralentizarse aún más, lo que provocará una caída importante del consumo y de la inversión. Se debería percibir una menor creación de empleo y no se descarta una recesión económica en EEUU (dos trimestres consecutivos de caída económica).

El autor es gerente general de GAMMA Financial Solutions y profesor de Economía y Finanzas en EGADE Business School. Tiene un doctorado en finanzas y una maestría en economía financiera, ambos de la Universidad de Essex en el Reino Unido. Fue economista jefe para México de Itaú BBA, subdirector general de Organismos Financieros Internacionales de la SHCP e investigador del Banco de México.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *