The Heritage Foundation, con sede en Washington, DC, fue fundada en 1973 con el propósito de “formular y promover políticas públicas basadas en los principios de libre empresa, gobierno limitado, libertad individual, valores tradicionales estadounidenses y una fuerte defensa nacional”. Es un baluarte del neoconservadurismo estadounidense y tiene una gran influencia en los gobernantes y legisladores federales y estatales que emanan del Partido Republicano. Es una de las organizaciones más influyentes de los Estados Unidos.
La fundación niega que exista el calentamiento global, está en contra del derecho de las mujeres a decidir si abortar o no, apoyó a Donald Trump cuando denunció haber sido víctima de fraude electoral, ha impulsado leyes electorales en varios estados que lo dificultan que voten quienes pertenecen a grupos minoritarios, se opone a enseñar en las escuelas que el sistema político, legal, social y económico de los Estados Unidos discrimina a los negros, latinos y otras minorías, se opone a los derechos de quienes pertenecen a la comunidad LGBT y sorprendentemente se opone a que la administración de Joe Biden apoye a Ucrania en su guerra contra Rusia.
Cada año, desde 1995, Heritage elabora, junto al influyente diario 7 países de América Latina y el Caribe tienen más libertad económica que México y, también conservador, The Wall Street Journal su Índice de Libertad Económica (ILE) que, según sus propios Foundation es “una guía de política esencial que analiza y destaca el estado de la libertad económica en países de todo el mundo”.
La fundación define la libertad económica como “el derecho fundamental de todo ser humano a controlar su propio trabajo y propiedad. En una sociedad económicamente libre, las personas son libres de trabajar, producir, consumir e invertir como deseen. En las sociedades económicamente libres, los gobiernos permiten que el trabajo, el capital y los bienes se muevan libremente y se abstienen de coaccionar o restringir la libertad más allá de lo necesario para proteger y mantener la libertad misma” y mide la libertad económica “basándose en 12 factores cuantitativos y cualitativos, agrupados en cuatro categorías principales, o pilares, de la libertad económica: 1. Estado de derecho (derechos de propiedad, integridad gubernamental, eficiencia judicial); 2. Tamaño del Gobierno (gasto público, carga fiscal, salud fiscal); 3. Eficiencia Regulatoria (libertad comercial, libertad laboral, libertad monetaria) y; 4. Mercados abiertos (libertad de comercio internacional, libertad de inversión, libertad financiera).
La ILE 2023 mide la libertad económica en 176 países, otorgando a cada uno una puntuación en una escala de 0 a 100. Los países libres obtienen una puntuación de 80 a 100, la mayoría libres de 70,0 a 79,9, moderadamente libres de 60 a 69,9, la mayoría no libres de 50 a 59,9 y el reprimido de 0 a 49,9.
En la ILE 2023 solo quedan libres cuatro países: Singapur, Suiza, Irlanda y Taiwán; 23 son en su mayoría gratuitos; 56 son moderadamente libres, 65 en su mayoría no son libres y 28 son reprimidos. Con 63.2, México ocupa el puesto 61 en el índice por debajo de siete países de América Latina y el Caribe.
El índice se puede ver en indexdotnet. azurewebsites.net/index
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