
Han analizado la carta de Vlad Tepes, fue escrita al pueblo de Sibiu, que se encuentra en la actual Rumanía, y está fechada el 4 de agosto de 1475.
Los investigadores que analizaron la carta pretendían extraer material genético de la hoja escrita en 1475, a partir de antiguas gotas de sudor, saliva o huellas dactilares.
Ya que de esta manera tendrían la posibilidad de reconstruir la imagen de este personaje que en vida se dice que gustaba de empalar a sus enemigos en estacas, y empaparlos en su sangre.
Según Very Interesting, los investigadores Gleb y Svetlana Zilberstein trabajaron junto con Pier Giorgio Righetti, profesor de la Universidad Politécnica de Milán, desarrolló el sistema de análisis bioquímico utilizado para extraer proteínas de objetos tocados o utilizados por personas muertas hace mucho tiempo.
“Con nuestro análisis, esperamos obtener una instantánea del retrato molecular de Vlad el Empalador cuando escribió o firmó este documento. Es decir, su salud, lo que comía y cómo era el lugar donde vivía”, concluyen los investigadores.
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