dom. Abr 26th, 2026

El camino de México hacia la democracia no ha sido directo ni fácil. Con razón se celebra la reforma política de 1977, que abrió el espacio a la izquierda y amplió el que ya tenía la derecha. Fue una reforma obligada por las circunstancias, pero consideró el momento global y el contexto interno.

Lamentablemente, le siguió una reforma regresiva, en 1986, impulsada por el entonces secretario de Gobernación, Manuel Bartlett, que es quizás la causa principal del fracaso electoral de 1988. Se intentó darle al PRI un espacio que ya no tenía y el resultado fue el principio del fin.

Después vinieron dos avances: uno moderado, en 1990, y un gran salto, en 1996. Se trata de la creación del IFE, primero, y de la ciudadanía, después. Con autoridades electorales ciudadanas, el PRI dejó de ser mayoría absoluta y la Cámara de Diputados de 1997 reflejó un México mucho más plural. Ya entonces había un PRI Echeverrista (PRD), un PRI Salinista (PRI) y la versión más liberal del PAN. Los conservadores más duros ya se habían ido de este partido, y varios ya se habían sumado al PRD.

Después de las elecciones de 2006, la rabieta de López Obrador derivó en un nuevo revés. La reforma de 2007 trajo consigo, nuevamente, restricciones y limitaciones. Ya no la apertura, la liberalización y la competencia, sino la vigilancia excesiva, que también resultó inaplicable. En esencia, seguimos bajo la lógica de esa reforma, que no busca opinar y competir en las calles, sino controlar lo más posible.

Pero ahora los impulsores de esa reforma están en el poder. O más claramente, el mayor promotor de la misma. El mismo López Obrador que se quejó de las intervenciones de Vicente Fox desde la Presidencia, es quien desde hace cinco años insulta y denigra a todos sus adversarios. Nada de lo que hizo Fox se acerca a lo que hace hoy López, pero ahora resulta que “la ley no es la ley”. Como AMLO lo único que hace es hablar, no puede aceptar que lo silencien. Y dado que es el gran votante para 2024, no puede desatar el proceso.

Como ya hemos mencionado, todo cambió para él en 2021, cuando perdió las elecciones de mitad de período. Supo esa misma noche que no podía cambiar la Constitución (aunque había hecho una farsa de presentar tres reformas constitucionales) y, por tanto, no podía ser reelegido. Inmediatamente lanzó a Claudia como su sucesora, y se dedicó a tiempo completo a destruir a Ebrard. En torno a las elecciones de este año quiso difundir la idea de que el 2024 ya estaba resuelto, y para ello abrió el proceso de sucesión dos días después. Estaba infringiendo la ley con eso, pero tú lo sabes.

Esa decisión obligó a la oposición a avanzar en sus decisiones. Hacerlo también implicaba violar (al menos en espíritu) la ley, pero no hacerlo significaba dejar el campo libre a López Obrador y su insistencia en que el arroz ya estaba cocido. La mayor calidad del capital humano de la oposición se puede ver en la diferencia entre los dos procesos. La de Morena busca llenar un puesto inexistente, y consiste en eventos multitudinarios y propaganda abrumadora. La oposición constituyó un frente (legal), cuya coordinación recaerá en quien cuente con más apoyos, expresados ​​en firmas, encuestas y, finalmente, votos electrónicos. Parece, pero no es lo mismo.

Ambos procesos, sin embargo, violan el espíritu de la ley, y en eso tenía razón el juez Otálora, quien propuso cancelarlos. Desafortunadamente, hacerlo esta semana ya era imposible. El panorama ya cambió por completo, y los efectos de la cancelación serían inútiles, y además impugnables en 2024. Por eso es preferible tener leyes que promuevan la competencia, y no ceder al chantaje de los autócratas, como sucedió en 2007. Mientras tanto, hay que arrear lo que se tiene.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *