lun. Abr 27th, 2026

Óscar Mario Beteta

Seguramente con la “sabia” proposición de la diputada Graciela Sánchez Ortiz, México tendría un Congreso del Pañal o de la Botella, y gobernadores entregados a la satisfacción de los placeres, más que a los deberes públicos.

Es indignante, risible y ridícula, pero es más aberrante, absurda y estúpida, la reforma constitucional impulsada por la diputada Graciela Sánchez Ortiz para que haya diputados a los 18, senadores a los 21 y gobernadores a los 28. Actualmente se requieren 21, 25 y 30, respectivamente.

Con el único “argumento” de que el sector juvenil representa el 24,6 por ciento de la población, inconscientemente y/o por ignorancia, el “presidente” de la Reforma Política Electoral de la Cámara Baja —el mismo que se encarga de “dirigir” ¡ese proceso!—, lucha por la elección de legisladores y gobernantes que por su edad no podrían, no sabrían o tal vez no querrían hacer su trabajo.

Lo que se pone en manos de estos es nada más y nada menos que el Estado, la administración, las políticas públicas, lo que implica velar por su soberanía, su buena conducta, la búsqueda del bien común.

Para que esta enorme responsabilidad se cumpla, ya que en el caso de México se trata de gobernar bien a 130 millones de ciudadanos (lo que hoy no es una realidad), lo primero que se necesita es formar sólidamente a quienes tienen que desempeñarla. La base de todo es la educación. En el caso de los congresistas, la edad que propone Sánchez Ortiz para elegirlos, ni siquiera habrían terminado su preparación académica.

Ella, como egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, que dice serlo, aunque se graduó a la “tierna edad” de 53 años, debió haber aprendido que, para ser un buen gobernante, es necesario poseer, obligatoriamente, la virtud, que debe reflejarse en visión, vigor y valor en el ejercicio del poder.

Además, debe aprender y entrenarse en la práctica de las virtudes cardinales, que son: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza.

El primero implica moderación y cautela; la segunda implica la voluntad de dar a cada uno lo que le corresponde; el tercero, implica actuar entre el miedo y la temeridad, y el último se asume como desprecio por las cosas efímeras y sujeción de los actos a la razón, eludiendo el imperio de la pasión.

¿Cuántos jóvenes en México tienen estas cualidades, accesibles sólo a través del estudio, la formación, la experiencia, la inteligencia, el conocimiento del mundo, de la realidad, de los problemas?

Les falta sentido común, aprendizaje, contacto social, pedagogía de la vida, responsabilidad, madurez, carácter, eficacia, mérito, excelencia. El poder, el dinero y el disfrute, para todos, son siempre más atractivos que las obligaciones, pero especialmente en los años de la juventud.

Si de lo que se trata es de dar representación social y poder a un grupo con pocos años de vida, el diputado Sánchez Ortiz bien podría “presumirse” proponiendo una reforma para que los niños, que representan el 25,3 por ciento de la población, equivalgan a 31,8 millones de seres. , según el censo de 2020, también legislan y gobiernan.

Seguramente con esa “sabia” proposición México tendría un Congreso de Pañales o Biberones, y gobernadores entregados a satisfacción de delicias.

La efebocracia, el gobierno de (casi) adolescentes que comenzó en el gobierno del psicópata, mitómano y cleptómano Luis Echeverría con Carlos Armando Biebriech, para quien reformó la Constitución para que fuera gobernador de Sonora a los 30 años, el experiencia no fue agradable.

Así, ante la pésima calidad que en muchos sentidos han tenido y tienen la mayoría de los políticos, de todos los partidos, lo que debería haber hecho el diputado morenista es proponer que se endurezcan los requisitos para acceder a los importantísimos cargos electivos, empezando por la edad. , aun cuando esto no implique las condiciones ideales para ejercer el poder, porque, como señala el psicoanalista Erich Fromm, hay adultos que mueren… sin haber nacido.

Sotto voce.- La candidata de la alianza Va por México al gobierno de México, Alejandra de Moral, lamentablemente perdió a su padre, José Ismael del Moral, y aún con el dolor en la espalda mantiene su dinámica y actividades buscando ganar las elecciones, lo que la convertirse en la primera gobernadora del Edomex… La diputada Bennely Jacabeth (así se llama) Hernández no solo fracasó en su intento de complacer al presidente proponiendo que se aumenten las multas a quienes lo insulten a él y a la clase dominante, sino que resurgió su cuestionable pasado. Ella fue sólo el instrumento para la presentación de la iniciativa, que el propio Ejecutivo rechazó y va a vetar… Interjet, Aeromar y todos sus empleados, en la tumba; sus dueños, el Alemán y el Katz, por el cielo.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *