
Qué lección política para Andrés Manuel con el estandarte formal de las carreras sucesorias.
Si en el pasado, en los tiempos clásicos del partido hegemónico, el presidente del PRI orquestó el proceso, él rondas sombra, envió señales que confundieron a más de uno y, en la medida de lo posible, protegió hasta el final la identidad del ungido, AMLO ha reformateado el método y lo ha superado con creces.
Todavía queda por ver cómo resulta, pero por ahora, analízate:
1. Los somete a todos a un comportamiento uniforme: buenas condiciones, sana competencia, nada de golpes bajos, el objetivo central es mantener la unidad y evitar rupturas costosas para el movimiento.
2. Aceptar las renuncias exigidas por Ebrard, y aprovechar la coyuntura del Congreso Nacional de Morena para “igualar” los retiros y el arranque simultáneo. Ricardo, Claudia y Adán estarán renunciando entre el viernes y el lunes, para iniciar campañas ilegales casi al mismo tiempo.
3. No hay debates. El presidente no quiere el enfrentamiento de visiones, el desequilibrio entre dos políticos más experimentados —y mañosos—, Marcelo y Ricardo, contra dos más inexpertos, Claudia y Adán. Al hacerlo, evita el tapping abierto, no el encubierto debajo de la mesa, mientras difunde la percepción de que Morena es una gran familia que se mantendrá unida. Paralelamente, mantiene a raya a los muy curtidos para que la contienda siga un curso de buenas maneras y modales.
4. Todos aceptan la encuesta como método central. Nada de primarias, sectores partidistas u otras ocurrencias que puedan provocar el descarrilamiento del proceso. El caudillo sigue al frente y también mantiene las riendas. Abre la posibilidad de que en el Congreso morenista se propongan distintas mesas electorales. Todo un simulacro para imponer lo que él mismo quiere —hasta donde sabemos.
5. Posiciones de alto nivel garantizadas y trabajos para perdedores. ¡Lujo supremo! Nunca en la historia política de México ningún presidente ha planteado que él o los perdedores no pudieran ser descartados sino incorporados al sistema, con extensión de la vida política e inclusión en el presupuesto. Increíble. Les deja activos y también, si la edad y los tiempos lo permiten, nuevas ilusiones en las que aún podrían tener una oportunidad. 2do lugar – Senado; 3er lugar – Diputados; 4to lugar – Gabinete. Mejor imposible. Juego magistral.
6. El presidente les hace firmar un documento, ante testigos de calidad, donde se comprometen a cumplir estas normas, lo que tiene un doble filo: si las cumples y te portas, juegas en el campo y si las sigues, habrá premios. . Si hay rebeliones, críticas veladas, alianzas prohibidas con los neoliberales o impresentables, puede haber inhabilitación y expulsión. Nunca un proceso tan ordenado y controlado.
7. Finalmente, continúa liderando. Él establece los tiempos, las formas, los mecanismos y, muy probablemente, los ganadores. Gran juego.
Es un dedo modernizado, recargadocon formas, métodos, el engaño montado en el que todos compiten en igualdad de condiciones y que “gana el mejor”.
Una vez más Andrés Manuel se “come” a sus seguidores y detractores.
El anuncio de Ebrard de una renuncia anticipada para destapar el proceso y la contienda, fue más bien el detonante para establecer entre bambalinas este acuerdo.
Ahora viene lo bueno.
En primer lugar, presupuestos comparables y hasta cierto punto uniformes para todos. Aquí habrá contrastes y diferencias, porque además de los cargos, el acceso a las bolsas partidistas o gubernamentales será complicado. Marcelo tiene ventaja en esta categoría, de ahí la urgencia de empezar cuanto antes.
En segundo lugar, la capacidad operativa de una campaña nacional. Nadie lo ha hecho completamente. Han tenido sus devaneos a modo de entrenamiento. Pero esto implica comités locales, operadores, movilizadores de simpatizantes y votantes potenciales.
Experiencia de campo.
Tercero, alianzas. ¿Quién apoyará a qué solicitante? La formación de grupos, de lealtades, es inevitable. Los gobernadores enfrentarán serios dilemas en esta categoría, pues aunque “jueguen neutrales”, por instrucción superior, sus simpatías y preferencias se les escapan. Así que será muy delicado tocar tres o cuatro bandas. Puede haber consecuencias.
Cuarto, Andrés monitorea desde arriba. ¿Jugarás como un árbitro imparcial cuando alguien se pase de la raya? ¿Contendrá el búfalo de los seguidores morenistas? ¿Permanecerá verdaderamente neutral sin enviar un guiño a “ya-sabes-quién”?
Queda mucha historia por escribir en este innovador, complejo y apasionante proceso de sucesión. El eje discursivo —y aquí pueden volverse aburridos— será la continuidad. ¿Quién será el mejor guardián del legado lopezobradorista? ¿Quién reclamará -por derecho propio- el título de heredero principal y bendito de las alturas?
Queda por verse.
METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.
