mié. Abr 29th, 2026

Burlándose de la ley, los precandidatos de Morena empiezan con mal pie. Andan por el país exhibiendo su impunidad. A pesar del fracaso del Plan A y del Plan B, tienen al INE a su servicio. López Obrador no quería reformar el INE para hacerlo más austero o eficiente, quería que pasara por encima de la ley, que impusiera uno de los suyos como presidente de la República simulada.

López Obrador les prohibió debatir para que no intercambiaran muestras de su incompetencia. A los ciudadanos nos hubiera gustado un debate entre Claudia y Marcelo sobre quién fue el responsable del derrumbe de la Línea 12 y las 26 muertes que provocó. O un debate entre Marcelo y Adán sobre la responsabilidad de los 40 migrantes asfixiados y quemados en el centro de detención de Ciudad Juárez. Los debates estaban prohibidos para no evidenciar el fracaso de los cuatro té.

¿Cómo puedo hablar de fracaso si Morena ha ganado en las urnas 23 de los 32 estados de la República? ¿Cómo se puede decir que este gobierno ha fracasado si el presidente tiene un índice de aprobación del 60 por ciento? Esto se explica en primer lugar por el lamentable estado de la oposición: candidatos alejados de la ciudadanía, malas propuestas, campañas anodinas, ausencia total de autocrítica, líderes caracterizados por su mezquindad. Los buenos resultados electorales de Morena son muestra de la postración de la oposición. Son el resultado, también y sobre todo, de la propaganda gubernamental, porque no hay logros; de las mentiras de las conferencias matutinas, retransmitidas por televisión.

Usted puede pensar que exagero. Hay resultados pero no quiero verlos. Por ejemplo, el aumento de los salarios mínimos. Descontada la inflación, los salarios mínimos tuvieron un incremento de 93 por ciento, desde 2018 a la fecha. Pero estos aumentos solo operan en el mercado laboral formal, que emplea al 38 por ciento de los trabajadores, alrededor de 21 millones. De estos, solo —según datos de la exsecretaria Luisa María Alcalde— 6.4 millones se beneficiaron de este aumento: 12 por ciento de los trabajadores mexicanos. Una cifra ligeramente superior a los 4 millones de personas que pasaron del nivel de clase media baja al nivel de pobreza, según el Coneval. ¿Primero los pobres? Según López Obrador, ninguno de los supermillonarios mexicanos ha dejado de ganar dinero en su gobierno. Se negó a aumentar los impuestos a la población de mayores ingresos. Aplicó una política de austeridad “franciscana” con consecuencias, en algunos casos, criminales, como la falta de medicamentos para los niños con cáncer y la desaparición del programa escolar de tiempo completo. En las redes circula un dramático video: un maestro de primaria pregunta a sus alumnos qué desayunaron. La mayoría de los niños contestan que dicen tortillas con frijol (los que mejor hacen), otros que tortilla con chile y otros más que tortilla con sal. El profesor les pregunta: ¿y qué les daban antes de comer en la escuela de tiempo completo? Los niños alzan la voz recordando con emoción: huevos, leche, pan, frutas (www.youtube.com/watch?v=DAmy4IcNfO0). ¿Primero los pobres? El cuatro té ha fracasado en la lucha contra la pobreza, su principal bandera.

Este gobierno no solo afectó a la población más pobre y de menores ingresos por la inflación, 15 millones de personas perdieron el acceso al sistema público de salud con la desaparición del Seguro Popular. El presidente se burla de los mexicanos cuando afirma que el sistema de salud será superior al de Dinamarca. La población que prefiere recibir atención en servicios privados pasó de 43 a 49 por ciento. El dato más cruel lo ofrece la disminución de la esperanza de vida de los mexicanos, que pasó de 74 a 71 años. Para millones de mexicanos, esos tres años perdidos constituyen el retrato más crudo del fracaso de los cuatro té. Las cifras, por supuesto, son del gobierno.

Confío en que el próximo año, año electoral, la oposición podrá comunicar bien que, por el mal manejo de la pandemia, perdimos más de 800.000 vidas. Que a nivel mundial éramos el tercer país con mayor mortalidad. Que por la falta de apoyos tuvieron que cerrar más de un millón de empresas (“que quiebren”, dijo López Obrador). Que los más de 160.000 asesinatos, que muy probablemente llegarán a más de 200.000 al final del sexenio, hacen de este período el más violento de nuestra historia.

Fracaso en la salud, en la educación, en la seguridad, en la corrupción, en la lucha contra la pobreza. Un país polarizado, dividido, roto. Un país sin crecimiento económico, con un papel muy disminuido en el mundo. Sobre esto se niegan a debatir a los candidatos ilegales de Morena. Todo esto tiene que ser comunicado por la oposición. Tenemos que hacer posible que se sepa la verdad por encima de la propaganda y la mentira. Tenemos que dar a conocer, clara e inteligentemente, el fracaso de este gobierno.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *