lun. Jun 8th, 2026

Desde sus inicios, el discurso de López Obrador se ha llenado la boca diciendo que “primero los pobres”; Sin embargo, con su “gobierno” los pobres han sido los más perjudicados por sus decisiones. Apenas un año después de iniciada su gestión, como muchas cosas que hemos visto en los últimos cuatro años, el Seguro Popular creado en 2003 desapareció, y sin reglas de funcionamiento, planificación y nada, el INSABI se “inventó” y así de un plumazo. de la pluma, en un momento demasiado crítico para la población, especialmente para los más pobres porque ya estaban en medio de la pandemia del Covid-19, le quitó el servicio de salud a 15.6 millones de mexicanos pobres, los más pobres.

Con el advenimiento de la industrialización y los sindicatos, en el centro de la lucha de los trabajadores mexicanos se encontraban no solo las reivindicaciones salariales, sino también las de seguridad social, que si bien fueron establecidas en la Constitución de 1917, no fue sino hasta la creación del Instituto Mexicano. . Seguro Social (IMSS) en enero de 1943, en el gobierno de Manuel Ávila Camacho, cuando se logró materializar en una institución y con legislación esos derechos del movimiento obrero. Algo similar sucedió con los trabajadores al servicio del Estado, con la fundación del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en diciembre de 1959.

Pero si lo miras, ambas instituciones están enfocadas en los trabajadores formales; Sin embargo, no se garantizaba a toda la población abierta, no asalariada, y mucho menos la seguridad social, pero en particular el seguro de salud por parte del Estado. En mayo de 1979 se inició un programa para las zonas más marginadas que tenía al IMSS como institución responsable de la cobertura territorial que tenía en el país y que se denominó IMSS-coplamar, en convenio con la Presidencia de la República. Diez años después, este programa fue ampliado y renombrado como el programa Solidaridad, quedando así como IMSS-Solidaridad. Así, este servicio de salud para los más pobres fue cambiando de nombre a medida que se modificaba el nombre del programa social del gobierno a su vez, incluyendo los gobiernos alternos.

Ha estado presente la idea de que todos los mexicanos tenemos, por el solo hecho de ser mexicanos, una seguridad universal garantizada por el Estado en diferentes circunstancias, pero es obvio que la limitación de recursos para ello es y ha sido la razón principal de postergando esa discusión, pero se logró un avance muy importante en el año 2003, cuando con una iniciativa del gobierno (PAN), y la disposición de la oposición en ese momento (PRI), se logró reformar la Ley de Salud para implementar una política pública y dar un marco para la creación de una arquitectura institucional en materia de salud para los más pobres que fue el Seguro Popular y así trazar en el horizonte la unificación del aseguramiento para la seguridad universal en el largo plazo. Con el Seguro Popular, los mexicanos más pobres, y bajo estrictas reglas de funcionamiento, pudieron no solo tener seguros médicos y medicamentos garantizados, sino que a través de la creación de un fondo para eventos catastróficos se garantizó el acceso a servicios médicos de tercer nivel. Para las personas con enfermedades crónicas, dicho fondo tenía 100 mil millones de pesos al inicio del obradorato, los cuales han desaparecido.

Nunca en nuestro país se había presentado una crisis del sector salud como la actual, la falta de medicamentos y la deficiente atención de los servicios de salud se agudizaron cuando el desbarajuste del INSABI se “comió” 406 mil millones de pesos en cuatro años, más los antecedentes de los eventos catastróficos que mencioné anteriormente, y ahora, como casi todo, el taller, en la opacidad, dicen que le “transfiere” al IMSS la responsabilidad de brindar los servicios de salud a la población abierta. ¿Cuáles serán las reglas de funcionamiento? ¿Qué dirán los beneficiarios y los gremios que ya se quejan del deficiente servicio en el IMSS y ahora tendrán que atender a la población abierta? No olvidemos que el presupuesto del IMSS se financia con las cuotas obrero-patronales y el aporte del gobierno. y ya sin explicar la razón de su desaparición (INSABI), los más pobres están ahora, como lo ha estado en este sexenio, sin garantía de servicios médicos y siendo los más afectados por una doble decisión del autócrata para ellos: 1) cuando desapareció el Seguro Popular, que ya venía operando con personas afiliadas y con reglas de funcionamiento y un fondo financiero ya formado para eventos catastróficos y se aseguraba el servicio médico y medicamentos y 2) ahora con la desaparición del INSABI, los deja en el aire y sin garantía de servicios médicos y medicamentos.

La única respuesta no es solo la incompetencia obradorista de su “gobierno” sino también desaparecer como estrategia para encubrir los actos de corrupción que se conocen en el INSABI y que López Obrador, como los múltiples actos de corrupción de su “gobierno”, piensa que con la opacidad borra la nefastidad de sus actos. Los más pobres en este caso concreto son los más afectados y la prueba de la demagogia populista, que con un relato desvergonzado y cínico, los ha utilizado sólo para su ambición personal; pero si la desaparición del Seguro Popular fue un acto autoritario e irresponsable que también significó muchas muertes con la pandemia, ahora dejar a los más pobres sin nada y en el aire de la atención médica ya es de por sí un acto delictivo. El suicidio obradorista del INSABI es sólo una muestra más del fracaso del “gobierno” populista y la incompetencia que lo acompaña desde hace más de cuatro años.

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