La dopamina es un neurotransmisor que nos dice que algo nos gusta y nos hace sentir bien y nos lleva a decir que queremos más. La serotonina es también un neurotransmisor que indica una gran satisfacción o felicidad por algo, y que no nos hace necesitar más. Son dos cosas diferentes. Hay un tercer elemento, el cortisol, que es la hormona del estrés. Nos ayuda a protegernos de hacer tonterías.
LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO
Cuando tenemos frecuentes y constantes situaciones de estrés, exceso de cortisol en el cuerpo, entramos en una disfunción que consiste en lo siguiente: Dejamos de ver el futuro y penetramos en el presente, por lo tanto buscamos la gratificación instantánea, no podemos estar sin ella. Ejemplo muy simple, nos sentimos “presionados” y recurrimos al alcohol oa alguna droga para sentirnos mejor y relajados.
La dopamina provocada por el placer y sumada al cortisol nos lleva a buscar más placer y al excitar constantemente las neuronas, estas terminan agotadas y comienzan a morir, y este comportamiento también nos lleva a la adicción.
Por el lado de la serotonina, ser inhibido por el uso de dopamina conduce a la depresión. Aquí es importante señalar que el placer en el cuerpo es bueno: si no existiera, no nos levantaríamos de la cama por la mañana, no saldríamos a buscar el pan de cada día, no nos interesaría comer, etc.
DIFERENCIAS
Recompensa y placer son sinónimos; satisfacción y felicidad son sinónimos.
Y actualmente en la sociedad hay un error: La felicidad se busca en el placer y este nos conviene. Tienes que entender las diferencias entre estos dos conceptos. Según el Dr. Robert Lustig, experto en el tema, estos son algunos de ellos, a) el placer es a corto plazo, como una comida, la satisfacción por algo puede durar toda la vida, como haber logrado un campeonato; b) el placer es visceral, lo sientes en tu cuerpo, la satisfacción es etérea más allá de nuestros sentidos, como la graduación de un niño
c) el placer está en tomar o apropiarse de algo, como ganar en un casino, la satisfacción está en dar o hacer algo sin esperar compensación alguna; d) el placer generalmente se puede lograr en soledad, como disfrutar de un postre, la satisfacción se comparte en grupo, como cuando se celebra un cumpleaños con familiares y amigos. E) el placer requiere sustancias: alcohol, drogas, tabaco… la satisfacción no requiere ninguna de ellas. F) el placer puede conseguirse a través de conductas como la compra, la gestión de redes sociales, el juego, etc. y cuyo exceso puede acabar en adiciones, mientras que la satisfacción no conlleva ninguna adicción ni necesidad de conductas específicas.
Como conclusión podemos afirmar que el placer es dopamina, y la satisfacción o felicidad es serotonina, y cuanto más buscamos el placer, menos felicidad obtenemos. Y a lo que llegamos es a ser plenos y felices utilizando el placer como instrumento, no como fin. ¡Feliz domingo, querido lector!
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