![]()
Economista
La quiebra de Silicon Valley Bank (SVB) sí tiene y tendrá graves repercusiones no solo en Estados Unidos, sino a nivel mundial y, en consecuencia, en México. Este banco regional, que por activos era el 16° del país, anunció el pasado miércoles que haría una emisión en los mercados para incrementar su liquidez, lo que se interpretó como que tiene problemas financieros. Esto generó preocupación entre los ahorristas, quienes comenzaron a retirar masivamente sus depósitos, provocando lo que se conoce como “corrida bancaria”.
Recuerdo la última vez que pasó esto, en 2008, cuando los ahorristas iban a las sucursales bancarias a hacer cola para sacar sus depósitos, tardaba horas y hasta días en el proceso. Eso dio tiempo a las autoridades para tomar las diversas medidas correctivas; ahora esto lleva unos minutos y se puede hacer en casa con el uso de una computadora.
Como reacción, ese mismo viernes la FDIC (el equivalente al IPAB) intervino en el banco y anunció que todas las cuentas estaban garantizadas hasta por $250.000. Sin embargo, esto no solo no tranquiliza a los ahorradores, sino que aumenta la preocupación, por lo que también se retiran ahorros de otros bancos. Esto se debe a que la gran mayoría de las cuentas son de empresas, por lo que el límite garantizado era insuficiente. Como consecuencia, durante el mismo fin de semana se cambia la garantía, para cubrir todos los depósitos.
El domingo se interviene el Signature Bank de Nueva York, lo que difunde la creencia de que hay más bancos regionales con problemas de liquidez, lo que podría perjudicar al resto del sistema financiero. Esto se refleja en una importante caída de las cotizaciones bancarias en las distintas bolsas de valores. Cabe señalar que el SVB no tenía un problema de solvencia, sino de liquidez y contabilidad incorrecta, lo cual no era ilegal, pero sí defectuoso, porque el gobierno de Trump cambió la legislación para los bancos regionales.
Cabe recalcar que el sector bancario es muy diferente a los demás, por su capacidad de crear dinero a través del proceso de multiplicación cambiaria. Por otro lado, mientras una empresa manufacturera solo puede tener pasivos cercanos a su capital, un banco tiene pasivos (que son los ahorros de los depositantes) que pueden ser 10 veces o más que su capital. Estos depósitos se canalizan en préstamos o para comprar bonos. En el caso de este banco, una gran proporción se canalizó a bonos del gobierno, que se revalorizaron a medida que aumentaban las tasas de interés. Estas pérdidas no fueron registradas en sus estados financieros.
Actualmente aún existen varios temas relevantes que preocupan, como saber cuántos bancos más están en la misma situación y cuántos tienen carteras de crédito con deudores que no podrán hacer frente al servicio de su deuda, qué regulaciones son incorrectas en el nuevo entorno y cuál será el impacto en el crecimiento económico, si la Fed seguirá aumentando sus tasas de interés y si esto es el comienzo de una nueva crisis bancaria, como sucedió en 2008.
Destaca que las tasas de interés tuvieron una disminución importante porque hay un “vuelo a la calidad”, es decir, los recursos van a instrumentos gubernamentales con menos riesgo y porque se piensa que la Fed será menos agresiva en las próximas subidas de tipos de interés.
En México, el ajuste del tipo de cambio fue significativo, superando el 2,0 por ciento en la jornada, considerando que el peso representa un mayor riesgo en este entorno. Una preocupación adicional en el país es la calidad de la regulación bancaria, debido a los frecuentes cambios en los funcionarios responsables, como la Comisión Bancaria y de Valores y otras agencias gubernamentales.
METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.
