sáb. May 2nd, 2026

La democracia mexicana vive en una situación de riesgo. El asalto a la democracia que quiere hacer el presidente nos pone en una situación peligrosa para continuar no solo con la democracia que hemos construido durante varias décadas, sino incluso con mantener las libertades actuales que disfrutamos.

La búsqueda por controlar al INE y ahora determinar las reglas del juego democrático que hasta el día de hoy se han dado por consenso a sus intereses únicos y personales, ubicar la magnitud de los objetivos trazados por Palacio Nacional para destruir la democracia mexicana, construir un poder autocrático y claramente antidemocrático. Sin ningún resentimiento, el presidente busca violar la Constitución solo con el único “argumento” de abaratar la democracia, y sin que su narrativa vaya más allá. No hay un ápice de acuerdo en ningún artículo ni en ninguno de los próximos asesores del INE, es sólo la búsqueda descarnada de mantener el poder por cualquier medio, aunque suponga violar la Constitución.

El presidente, como muchos tiranos de entreguerras del siglo XX y populistas actuales, llegó al poder a través de las reglas de la democracia liberal, pero solo para destruirla desde adentro al llegar. Ya son muchos los ejemplos de la estrategia que ha puesto en evidencia esto, la afanosa búsqueda del control individual de los demás poderes del Estado, ya sea bajo amenazas de hacer renunciar a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, o a miembros de otras órganos autónomos del Estado Mexicano, pero si bien eso no será suficiente en las últimas semanas tras su derrota en la búsqueda de imponer a otro u otro presidente en la Corte, se ha dedicado a agredir sin motivo y de manera muy vulgar insultar al actual ministro presidente sin ningún argumento, buscando qué vil déspota mostrar su descontento por la falta de control de un poder estatal.

La caída de votos que tuvo Morena (el instrumento del partido del presidente) en 2021 los puso en una situación, al igual que su acólitos y rémoras (Partido Verde y Laborista), de no tener mayoría calificada en la Cámara de Diputados y esa fue la razón por la que las reformas constitucionales propuestas para modificar el INE y las reglas electorales NO fueron aprobadas, pero eso no impidió que el presidente buscara sabiendo que son esencialmente inconstitucionales, un famoso “plan b”, así con minúsculas, porque desde un principio se violó la norma parlamentaria para la presentación de iniciativas y su dictamen en comisiones antes de ser presentadas al pleno, saltándose todas esto y llevándolos a votación en el pleno para su aprobación por mayoría simple, algo que la Corte ante los recursos de inconstitucionalidad que ya se han interpuesto o continuarán y la controversia constitucional que ha interpuesto el INE sin duda tendrá que tomar. en consideración. Lo que mal empieza, mal acaba. El tribunal no sólo tiene la responsabilidad constitucional de velar por el apego a la Constitución de las reformas aprobadas por el Congreso, sino también teniendo en consideración que no sólo es la letra sino también el espíritu y la interpretación de nuestra Constitución, y más cuando de lo previsto. de lo que estamos hablando no es sólo un sistema de gobierno (democracia), sino un sistema de vida que es como la misma Constitución lo define en el artículo tercero, además de las masivas y múltiples formas de manifestación a favor de ella y de respeto a la misma. la Constitución, que la sociedad mexicana ha hecho explícito en los últimos meses.

Querer asaltar la democracia para instalar un poder personal o una neocaudillismocomo la de Plutarco Elías Calles en los años posteriores al asesinato de Obregón, es desconocer no solo la historia y su contexto, sino también el mundo y la sociedad mexicana actual, bien decía Marx respecto a Luis Bonaparte luego de su golpe de Estado en Francia a mediados del siglo XIX. , que “la historia se da dos veces: la primera se presenta como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa”, es así, y la Corte tiene ante sí el privilegio y la responsabilidad de defender nuestra Constitución, nuestra democracia y al mismo tiempo tirar al basurero de la historia a los populistas que dicen ser en el siglo XXI los tiranos que la historia ha desechado.

El amplio y masivo rechazo social a la pretensión presidencial de asaltar la democracia para instaurar el poder personal debe ser tanto la fuerza que nutra el apoyo pleno a la independencia del poder judicial como la savia que alimente la lucha democrática de cara a los procesos electorales de 2024, cuyo único objetivo central es reconducir el camino democrático para tener un México de libertades, respeto al estado de derecho y la búsqueda de un país más igualitario.

Leer la nota Completa

Metro

By Metro

METRO es un sitio web internacional en donde destacan las noticias más relevantes de hoy, actualidad y diversos temas como deportes, politica, economía y más. Con información veráz y acertada en cada noticia de todo el mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *